Internacional. En caso de que se sucediera una crisis similar a la de 2008 en China, rescatar a los bancos costaría alrededor de US$526.200 millones, el monto más alto entre los circuitos bancarios a escala global, señaló el último análisis del Laboratorio de Volatilidad de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York.

Esa suma sería solo para asegurar la solvencia del sistema en el caso hipotético de que las acciones bancarias cayeran un 40% en seis meses. El análisis se efectuó a partir de las cotizaciones de las acciones de los bancos en bolsa y de los balances presentados públicamente y pone a prueba la solvencia de los bancos ante situaciones de estrés financiero o crisis.

El documento sostiene que los bancos chinos no poseen el capital necesario para hacer frente a una crisis del sistema financiero. Esto se debe a la situación económica actual del gigante asiático: el gasto público se ha incrementado 25% en paralelo con los préstamos bancarios y, en el caso de los créditos, ha llegado a los US$147.200 millones.

Además, la ralentización que está sufriendo su economía ha elevado las posibilidades de impagos y traído como consecuencia que las acciones de los bancos en China se estén vendiendo por debajo de su valor en libros. Según James Hamilton, catedrático de Economía de la Universidad de California, esto se debe a que los pasivos de los bancos han aumentado rápidamente mientras que las acciones parecen vulnerables a la desaceleración.

Sin embargo, teniendo en cuenta el porcentaje que el sistema financiero representa de su PBI, la banca china podría ser salvada sin problemas con fondos del Estado ya que resultaría menos gravoso que en otros casos, como por ejemplo, Francia, Reino Unido y Japón, países en los que el sector financiero tiene mayor porcentaje sobre los ingresos per cápita.

Si bien una crisis no es posible en este momento, no deja de llamar la atención que los principales bancos chinos encabecen la lista de mayor riesgo sistémico: Bank of China lidera el podio, seguido por Agricultural Bank of China, China Construction Bank y el Industrial & Commercial Bank of China. Aunque el análisis no pretende generar incertidumbre, sí intenta llamar la atención sobre los costos posibles de tales eventos financieros.

Las consecuencias a escala regional tampoco serían menores en vista de las alianzas estratégicas establecidas con dicho gobierno asiático. Diversas entidades financieras chinas prestaron más de US$100.000 millones a Latinoamérica y el Caribe en el trascurso de los últimos ocho años, revelaron cifras de la base de datos financiera del proyecto Diálogo Interamericano.

En 2010, la financiación alcanzó su punto más alto, cuando totalizó US$37.000 millones, superando los préstamos combinados del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Export-Import Bank de los Estados Unidos para el mismo período.

China tiene amplios intereses en agricultura, energía, minería y tecnología, como quedó demostrado en la reciente gira del presidente Xi Jinping por Argentina, Brasil, Cuba y Venezuela.