Berlín. El comisario europeo de Energía, el alemán Günther Oettinger, reconoció este martes que la Comisión Europea (CE) seguirá aceptando ayudas nacionales para las empresas intensivas en energía, es decir, aquellas que tienen consumos eléctricos muy altos, como las fábricas de aluminio.

En unas jornadas sobre energía organizadas por el diario económico alemán "Handelsblatt" en Berlín, Oettinger aseguró por videoconferencia desde Bruselas que la CE va "a tener que seguir permitiendo las subvenciones" a estas empresas.

A su juicio, en ciertos casos excepcionales de consumos eléctricos "extremadamente alto", como el de las fábricas de producción de aluminio, las ayudas deberían mantenerse.

Sus declaraciones se enmarcan dentro de la controversia que ha desatado en Alemania la apertura de un expediente en Bruselas sobre los descuentos en las tasas medioambientales de los que se benefician las industrias alemanas con un mayor consumo de energía.

La CE explicó el pasado diciembre que sospecha que estas ayudas pueden incumplir las normas comunitarias de ayudas de Estado y las está investigando.

Bruselas comenzó a estudiar el caso basándose en "numerosas denuncias" de consumidores y competidores de esas empresas y considera que las reducciones fiscales "parecen dar a los beneficiarios una ventaja selectiva" que puede distorsionar la competencia.

Al mismo tiempo, señaló que "bajo ciertas condiciones" este tipo de apoyos "podrían estar justificados" para evitar la deslocalización de empresas con un uso intensivo de energía, por lo que se comprometió a examinar cuidadosamente los casos.

En paralelo, Bruselas investiga otro aspecto de la legislación alemana de apoyo a las renovables, que hoy reconoció el ministro de Economía y Energía alemán, Sigmar Gabriel, que podrían alcanzar los US$32.508 millones al año.

El propio Gabriel señaló, también en estas jornadas sobre energía, que estas ayudas no son sostenibles y que pretende reformar la ley que las regula en la primera mitad de 2014.