ElEconomista.com.mx. América Móvil (AMX), la joya de la corona del conglomerado de empresas del magnate mexicano Carlos Slim, pierde resplandor ante la ola de regulaciones gubernamentales que buscan acotar el dominio que esa empresa tiene en el sector de las telecomunicaciones en México. En el primer trimestre del 2014, AMX registró una pérdida en su valor de mercado de 172.263 millones de pesos (US$13.370 millones), cifra que sin duda refleja el cambió en el ánimo de los inversionistas y arrastró en la misma dirección a Grupo Financiero Inbursa y Grupo Carso, que también fueron declaradas “agentes preponderantes” por el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

La baja en el valor de mercado del conglomerado de empresas del segundo hombre más rico del mundo durante el primer tercio del 2014 alcanzó los 194.486 millones de pesos (US$15.094 millones), el equivalente al costo del Mundial a celebrarse en Brasil, calificado como el más caro de la historia; esto considerando los US$6.700 millones por la construcción de 12 estadios, más los US$8.100 millones a invertirse en la infraestructura de telecomunicaciones.

Paralelo al proceso de regulaciones que amenaza al emporio de Slim, éste continúa moviendo sus piezas en el ajedrez de los grandes negocios en Europa y los primeros resultados se tienen ya a la vista. Mientras que en el primer trimestre del 2014 la cotización de las acciones de AMX cayó 15%, las de la austriaca TELEKOM subieron 31% y las de la holandesa KPN avanzaron 10%.

A finales de marzo pasado, el directorio del holding estatal austriaco OIAG autorizó a negociar una coordinación de su participación en la empresa Telekom Austria con la de la mexicana América Móvil. Una vez que el acuerdo sea aprobado por las autoridades, Slim podrá tomar las “responsabilidades operativas” del operador austriaco, que cuenta con 2,6 millones de clientes de telefonía fija y 20.1 millones de clientes de telefonía móvil. Opera en Austria, Bielorrusia, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Liechtenstein, Macedonia y Serbia, y tiene cerca de 2,6 millones de suscriptores de línea fija y 20,1 millones en celulares.

Por otra parte se encuentran los planes de AT&T para comprar DirecTV, el mayor operador satelital en Estados Unidos.

El mexicano cuenta con casi 20 millones de suscriptores de televisión de paga en América Latina, compitiendo directamente con DirectTV, que tiene unos 18 millones. A la fecha las regulaciones no le permiten a Slim entrar al mercado de TV de paga en México.

AT&T es la empresa de telecomunicaciones más grande de América del Norte, mientras que AMX es la más grande de América Latina. Al deshacerse AT&T de las acciones de AMX puede estructurar una estrategia más agresiva en América Latina, pero en el otro lado de la moneda, AMX es libre también para entrar al mercado de EE.UU., buscando alianzas con alguno de los participantes de ese mercado como Sprint, T-Mobile o Dish.

*Lea además: El nuevo rol del regulador.

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