El pasado viernes, la estatal ecuatoriana Petroamazonas concretó una nueva fase de su proyecto Optimización de Generación Eléctrica (OGE), con el arribo de siete generadores a petróleo- gas, desde Manaos hasta Puerto Nuevo, en la provincia de Orellana, en la Amazonía ecuatoriana, desde donde los llevarán a Limoncocha, sede de una de las plantas de separación de agua, petróleo y gas.

Estas generadores petróleo-gas, aportarán 50 MW al sistema interconectado petrolero (en construcción) que centralizará la generación para este sector productivo, desplazará el uso de diesel y apagará buena parte de los mecheros que quemas el gas asociado a la extracción petrolera.

El OGE es un proyecto innovador que utiliza el gas asociado al crudo, usualmente quemado, para producir la energía necesaria en su propio proceso de extracción petrolera, lo que significa un ahorro significativo para el Estado en importación de Diesel.

La producción petrolera ecuatoriana demanda unos 200 MW, lo que traducidos a costos de operación y combustibles, significa unos US$68 millones cada año.

También se considera que la producción petrolera quema unos 50 millones de pies cúbicos de gas asociado por año (el Banco Mundial ha publicado que en el oriente ecuatoriano se queman hasta 100 millones de pies cúbicos).

El análisis parte de que cada millón de gas asociado quemado significa US$10 millones desperdiciados en importación de diesel.

El OGE calcula un ahorro cercano a US$3.000 millones en importaciones de derivados al Estado entre 2012 y 2021.

Hasta el momento se han invertido US$92 millones en este cambio de matriz energética, pero el ahorro obtenido, solo en el 2011 fue de US$127 millones.