El agua es vida, representa el sistema circulatorio del mundo. Constituye hasta dos tercios de nuestros cuerpos, similar al porcentaje de agua en nuestro planeta.

A pesar de que este vital elemento se encuentra en abundancia en nuestro planeta, 97,5% de ella es salada, y solo el resto agua dulce. Dos tercios del agua dulce se encuentra retenida en forma de hielo y nieve, lo que significa que finalmente solo 1% del agua existente en el planeta está disponible para ser utilizada, sin necesidad de intervenir los ecosistemas, como podría ser desalinizar el agua de mar.

Uno de nuestros grandes temores es la amenaza de exceso o escasez de agua. La temperatura del planeta ha aumentado 0,74 °C en este siglo, suma que parece irrelevante, sin embargo, los efectos expresados en las palabras inundación, sequía, huracanes, aumento del nivel del mar, son cada vez más recurrentes.

El agua es la cara visible del clima, y en consecuencia del cambio climático.

Algunas estadísticas:

•El 46% de los habitantes del planeta no tienen cañerías en sus hogares, a través de las cuales llegue agua.

•Mujeres en países en desarrollo deben caminar, en promedio, seis kilómetros para acceder al agua.

•Dentro de 15 años, 1,8 billones de personas vivirán en regiones con escasez severa de agua.

•Una de cada ocho personas no tiene acceso a agua potable.

•Se calcula que 3,3 millones de personas fallecen anualmente por problemas de salud relacionados con el agua.

•Se necesitan 1.600 litros de agua para fabricar un kilo de cuero, y 10.885 litros de agua para fabricar un par de jeans.

•En Chile se consumen 803 m3 per cápita de agua anualmente, mientras que en los Estados Unidos esta suma alcanza los 2.500 m3; el promedio mundial es de 1.240 m3, per cápita anual.

•Ocho países -India, China, Estados Unidos, Federación Rusa, Indonesia, Nigeria, Brazil y Pakistán, contribuyen al 50% de total global del consumo de agua.

•India (13%), China (12%) y Estados Unidos (9%) son los mayores consumidores de agua.

•La producción de arroz tiene el más alto porcentaje en el volumen de agua utilizada para la agricultura,  representando 21%, seguido de la harina con 12% y el maíz con 9%.

Es en este contexto que, actualmente, se encuentra en tramitación en Chile un proyecto de reforma constitucional para establecer que las aguas son un bien nacional de uso público. Esto significa que la titularidad sobre ella, en su génesis, pertenece a toda la nación, por lo que su uso y goce particular debe ser normado y obtenido, a través de un proceso formal (esto es regido por la Ley).

El hecho de que en la Constitución chilena quede expresamente señalado que las aguas son un bien nacional de uso público, significará que, el uso y goce de este recurso natural se elevará a la misma categoría que otros derechos de vital importancia, tales como los derechos sobre recursos mineros y los hidrocarburos, cuyo tratamiento ya está recogido en la Constitución del país.

Es necesario que dentro del proyecto se incorporen elementos destinados a la cuantificación y uso más eficiente del agua, en especial de los procesos productivos, lo que permitirá contribuir al combate contra el cambio climático.