Son innumerables los esfuerzos que se hacen día a día para que haya más paridad de género a nivel empresarial, especialmente en posiciones de liderazgo que involucren la toma de decisiones.

Es por esto que se espera que las grandes empresas con alcance regional e internacional, innovadoras y con trayectoria, las emblemáticas, tengan un equipo directivo diverso, que pueda entregar diferentes enfoques y con los que clientes se sientan identificados

Pero, ¿qué pasa cuando en una gran empresa no hay mujeres en la alta dirección?  En la multinacional tecnológica Sonda, de los 19 miembros del equipo ejecutivo que figuran en su sitio web (al cierre de esta nota), no hay ninguna mujer, algo sorprendente considerando el tamaño de la empresa y su alcance.

 

Sonda es uno de los pioneros tecnológicos en Chile, tiene 46 años de historia, más de 20 mil empleados en América Latina y alrededor de 5 mil clientes, que los hace referentes en su industria a nivel regional. De hecho, se situó en el puesto 77 en la medición de América Economía “500 Empresas más grandes del país en 2019”, con una ganancia neta de casi US$31 millones y un monto de cierre de negocios que alcanzó los US$1.387 millones.

Su administración corporativa se encuentra en Santiago, pero tiene presencia considerable también en otros países de la región, donde gestionan también sus diferentes unidades de negocio.

Como muestra, sus gerentes generales en Argentina y Uruguay, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá y Perú, son hombres. Se trata de Gerardo Cruz, Affonso Nina, Raúl Sapunar, Ricardo Rodríguez, Eduardo Sandoval, Fabián Mena, Salvador Cabral Ballesteros, Víctor Betancourt y Salvador Cabral Ballesteros, respectivamente.

A todo esto se suma que su gerente general Corporativo, de Finanzas, Personas, Data Center y Cloud, Plataformas, Retail y Smart Cities, por nombrar algunas de las áreas destacadas de la empresa, son todos también, hombres.

“Las multinacionales tienden a ser referentes para las empresas respecto de vanguardia en mejores prácticas, por ello que una multinacional no tenga diversidad en el equipo directivo es sin duda una muy mala señal”, dice María Isabel Aranda, presidenta de REDMAD.

Una paradoja especial se presenta también en la página de su equipo ejecutivo pues la foto de cabecera donde se aloja esta sección da cuenta de una mesa directiva con paridad entre hombres y mujeres. De hecho, la representación femenina es superior, con 6 participantes en la mesa, del total de 11.

 

Naturalmente, esta no es la realidad de Sonda, que -quizás sin darse cuenta- parece haber utilizado una de las miles fotografías de bancos de imágenes, que tratan precisamente de reflejar tendencias deseables para las corporaciones de hoy, y de las cuales la tecnolatina chilena parece no formar parte.

AméricaEconomía tomó contacto con Sonda para conocer su visión al respecto. Al cierre de esta nota, su respuesta aludió a destacar la presencia como representante femenina de la vicepresidenta del directorio Rosario Navarro, hija de Andrés Navarro, fundador y presidente de la empresa, quien ingresó al directorio en 2013.

A propósito de ese paso en su carrera, en entrevista con La Tercera en 2016, Rosario Navarro reveló sentir terror al principio: “Llegué a un directorio de puros hombres, harto mayores que yo y con muchísima experiencia”.

Dado esta escasez de talento femenino, llama la atención que la tecnolatina haya realizado, en conjunto con Hewlett Packard Enterprise Chile, un evento el 6 de agosto donde abordaron la importancia de las mujeres en la industria de las TI. En dicho encuentro, Rosario Navarro dijo que "no podemos darnos el lujo de desperdiciar en vista de los grandes desafíos y cambios que trae el escenario post COVID para varias industrias, la de las TI inclusive” y agregó que "en Sonda se ha reducido de manera considerable la diferencia de sueldos, llegando a un 6,1%, mientras que la participación laboral femenina en la compañía hoy en día alcanza un 30%, importante cifra en una industria generalmente asociada al mundo masculino".

 

La problemática de la representación femenina también ha sido advertida en las conferencias de tecnología. Sobre esto da cuenta un artículo de Deloitte Insights, en el que revelan que pese a los esfuerzos aún hay conferencias de este ámbito donde dominan las voces masculina. La proporción sería de una mujer por cuatro hombres.

A su vez, la empresa Bizzabo escaneó las imágenes de oradores de miles de eventos de tecnología en 23 países durante cinco años: dedujo que el 78% de los conferenciantes era hombre.

En el artículo Multinacionales sin mujeres directivas: una mala apuesta por la equidad de género, abordamos esta realidad consultando a algunas expertas, quienes también propusieron caminos a seguir para que disminuya la brecha de género en todos los niveles de la empresa y especialmente en la alta dirección.