Lima. Sentado en una esquina, uno de los cuatro chefs "de culto" peruano mira tímido cómo la gente se aglomera para conseguir un plato de comida en su pequeño restaurante en la mayor feria gastronómica de Perú.

La fila es grande en casi todos los lugares del evento y hasta los turistas extranjeros esperan pacientes por un potaje de pescado, ave, corazón de vacuno o cerdo con mezclas de ajíes, papas y verduras de diversos colores, olores y sabores.

"Yo creo que el éxito de la comida peruana es la fusión", dijo a Reuters el chef Humberto Sato, un descendiente de japoneses de 70 años que afirma se siente más peruano que los típicos platos cebiche, lomo saltado o papa huancaína.

"No somos inventores de platos, yo diría que lo hemos tecnificado, lo hemos mejorado con creatividad", acotó.

Apenas abrieron las puertas de la feria Mistura el martes, miles inundaron el evento y hasta el presidente peruano, Alan García, no reparó en probar algunos de los innumerables platos de la comida local aclamada ahora a nivel internacional.

El gestor de la feria, el reconocido chef Gastón Acurio, dijo que esperaba hasta el domingo la asistencia de 200.000 personas que podrán escoger la oferta de 32 seleccionados restaurantes y de cientos de puestos de comida tradicional.

Por los 80.000 metros cuadrados de la feria se aprecian también "carretillas" o puestos ambulantes que venden productos sencillos como queso con mazorca de maíz blanco, cultivado principalmente en la que fue la capital de los Incas, Cusco.

Pero la oferta es grande, desde el ceviche a base de limón y pescado fresco, hasta el ají de gallina, arroz con pato, "carapulcra" o papa seca con maní y carnes, chicharrón y "anticuchos" o trozos de corazón de vaca a la parrilla.

"Es la clave de nuestra gastronomía, la mezcla y variada oferta", afirmó Sato, quien dijo sentirse sólo un soldado en el proceso de internacionalización de la comida peruana.

La gastronomía local, con influencia de la cocina china, japonesa, africana y europea, reluce también de platos populares como "chanfainita" (de pulmón de res) o regionales como la "pachamanca" de carnes y papas horneadas bajo tierra.

Mistura. En el evento se han instalado cuatro "restaurantes de culto" en honor a prestigiosos chef como Sato, Sonia Guardia, Teresa Izquierdo y Javier Wong, quien prepara delante del mismo cliente un plato de cebiche o mariscos en casi un minuto.

La feria tiene además un "Gran Mercado" en el que 600 productores del interior del país ofrecen productos nativos y hasta 1.000 variedades de papa, la mayor diversidad del mundo.

En la inauguración de la feria, el presidente García, que por momentos bromeaba sobre su robusta figura, dijo que Mistura -que tiene este año como país invitado a España- puede formar parte del calendario mundial de los grandes eventos.

Durante su recorrido, el mandatario no desaprovechó la oportunidad de degustar chicharrones, la "jalea" o fritura de calamares, diversas variedades de panes y hasta tomó aperitivos de pisco, una bebida de "bandera nacional" elaborada con uva.

"Es nuestro cliente de toda la vida", dijo Tomás Murillo, maestro "chicharronero" del restaurante "El Chinito" fundado hace 50 años en Lima, al referirse al presidente.

"El año pasado vendimos 14.000 sánguches en cuatro días, ahora pensamos vender 30.000 en seis días", afirmó Murrillo.

Mistura podría convertirse en la punta de lanza de la cultura peruana hacia el mundo, en momentos en que la economía del país andino crece a tasas espectaculares impulsada por su demanda interna, dijo Acurio.

"En Chile pagan hasta tres veces más por un plato peruano que por uno francés. El 'made in Perú' en la cocina es una marca que empieza a florecer en el mundo, al igual que en otras expresiones culturales como el cine y la moda", afirmó.

"Este es uno de los poderosos instrumentos culturales que tiene el Perú para mostrarse al mundo", agregó Acurio.

En el inicio del evento, algunos turistas extranjeros se quedaron "asombrados" por la diversidad de la oferta y la magnitud de la feria instalada sobre un inmenso parque en el centro de Lima.

"LLegué hace dos días y me hablaron de Mistura. No quise perder la oportunidad de probar la comida peruana. Estoy comenzando y es muy buena", dijo Enrique Soriano, un turista español que visitaba la feria limeña acompañado de su familia.