Durante el primer conversatorio del Foro Multilatinas "Mirando al Pacifico", se volvió una y otra vez a algo que parece un axioma: los países de la región deben contar con iniciativas públicas que permitan un amplio desarrollo de las empresas.

El chileno Carlos Ominami, ex ministro de Economía y presidente de la Fundación Chile 21, sostuvo la necesidad de generar directrices en los gobiernos de la región que faciliten el desarrollo y expansión internacional de las empresas mediante la entrega de certezas jurídicas para las inversiones, pero por contrapartida, generar también códigos de conductas en las mismas empresas que apunten a un respeto por la legislación laboral y ambiental, entre otros campos.

Ominami destacó que pese a todos los nubarrones existentes en la economía mundial, y particularmente en las expectativas de crecimiento para los países de A. Latina, la región se encuentra en mejor pie a como estaba hace 20 ó 30 años.

Una diferencia que ha aportado en ese mejor escenario ha sido el surgimiento de las empresas multilatinas. Por ello consideró que existe la necesidad de una política pública que apoye los procesos de expansión de las empresas. Lo anterior, admitió, puede generar suspicacias, sin embargo, fue categórico: la expansión de las firmas tendrá mucho más opción de desarrollo con el apoyo de las autoridades.

Michael Pendolf, director de políticas públicas y competitividad de la Corporación Andina de Fomento (CAF), remarcó la importancia de que Latinoamérica sea capaz de atraer flujos de inversión que beneficie la expansión de las empresas en sus procesos de internacionalización.

En ese sentido, Pendolf destacó que las multilatinas enfrentan procesos de fusiones y adquisiciones que no son acompañadas de manera ágil y eficiente por las legislaciones locales, por lo que generar cambios en los modelos de integración y adquisición es un factor clave para sus procesos de crecimiento y expansión internacional.

"Creo que la región debe moverse a una versión 3.0 en materia de integración, porque existe en la región un bajo relacionamiento entre las legislaciones y además hay notorias divisiones en los bloques regionales existentes", advirtió Pendolf.

Coincidentes con dichas apreciaciones se mostraron los panelistas que también integraron este foro de discusión, Anibal Quiñonez, representante de la OEA, y Juan Manuel Valle Pereña, director ejecutivo de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Éste último sostuvo que la fluidez de interacción entre el mundo político y económico se manifiesta, entre otras opciones, mediante la fluidez de atención de los gobiernos y sus autoridades, y las empresas en sus procesos de expansión, tanto en mercados locales como internacionales.

Valle Pereña agregó que existe la necesidad de mayor coordinación entre las legislaciones de los países de la región para facilitar los procesos de internacionalización de las empresas, y graficó esta meta con un ejemplo virtuoso, el tránsito de mercancías entre México y Centroamérica, que estandariza las condiciones de exportación e internación de productos sin tener que agregar nuevas condiciones para los actores privados de los mercados involucrados.