"Estamos muy confiados en que la transacción cumple con todo el marco jurídico de la industria aeronáutica brasileña", dijo Marco Antonio Bologna, presidente de la aerolínea de ese país, TAM, luego de anunciada la mega fusión con la chilena Lan. Sin embargo, tanto optimismo podría echarse por tierra si la Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil (ANAC) encuentra una irregularidad en la nueva estructura societaria de Latam Airlines.

Así lo publica el portal de noticias brasileño Exame, que resalta el cuestionamiento principal que podría tener la ANAC luego de analizar los detalles de la alianza, labor que realizará una vez que TAM le entregue el expediente respectivo: el destino del 62,4% de las acciones (free float) que deberían estar en manos de accionistas independientes, excluyendo a los socios de la compañía.

De acuerdo al memorándum de entendimiento, Latam será la sociedad de cartera que se encargará de las compañías TAM y LAN, la que se divide del siguiente modo: 13,5% de la propiedad para la familia Amaro; 24,1% para la familia Cueto, y el otro 62,4% (15,8% y 46,6% de TAM LAN) correspondería a las llamadas acciones free float, que deberían ser admitidas a cotización y que en teoría podrían negociarse libremente.

No obstante, expertos en Derecho de la aviación brasileña, consultados por Exame, dijeron que esta nueva estructura podría ser impedida por la ANAC: "El 65% de capital, ¿quién asegura que va a ir a Brasil? ANAC puede solicitar una revisión de dicha estructura, para que el número de acciones en manos de extranjeros se encuentre dentro del límite legal", dijo una fuente.