Milán, Italia. La producción mundial de cereales alcanzará previsiblemente un nuevo récord en 2011 debido a una mayor siembra y mejora de las cosechas, pero las escasas existencias van a mantener los precios altos y volátiles, dijo la organización de alimentos de Naciones Unidas.

Se prevé que la producción global de cereales aumente un 3,5% a 2.315 millones de toneladas este año, recuperándose tras una caída del 1% en 2010, dijo este martes la Organización para la Alimentación y Agricultura de la ONU (FAO) en su primera estimación total global de los cultivos.

La producción mundial de trigo aumentaría un 3,2% a 674 millones de toneladas al año, un poco menos que una previsión anterior de 676 millones a causa de un clima desfavorable en América del norte y partes de Europa, dijo la FAO en su informe clave Food Outlook (www.fao.org).

La previsión del trigo en los principales países productores es irregular con unos datos planos de la Unión Europea, a 137 millones de toneladas, y los cultivos en EEUU cayendo un 8,5 por ciento a 55 millones debido al mal tiempo, mientras el trigo ruso se espera que suba un 32,5 por ciento a 55 millones de toneladas, recuperándose tras la severa sequía de 2010.

El tiempo en los próximos meses sigue siendo clave en los resultados finales de los cultivos, dijo la organización con sede en Roma.

"Con una producción total de cereales apenas suficiente para satisfacer el consumo, es probable que los precios internacionales sigan altos, especialmente en el trigo y en los mercados de cereales secundarios". Informe de la FAO.

La cosecha mundial de cereales secundarios se espera que suba un 3,9% a un nuevo máximo de 1.165 millones de toneladas, impulsada por los cultivos de maíz con la mayor parte del incremento localizado en EEUU donde se espera una cosecha récord de 343 millones de toneladas a pesar de retrasos en las siembras debido al mal tiempo, dijo el informe.

Escasez y precios altos. Pero el aumento de la producción de granos este año no es suficiente para recuperar un almacenamiento fuerte que pudiera estabilizar los precios, dijo la FAO añadiendo que se espera que disminuya el crecimiento de la demanda este año, especialmente desde el sector de los biocarburantes.

Las existencias mundiales de cereales a finales de la temporada 2011-12 se prevé que aumenten un 0,8% a 494 millones de toneladas, aún por debajo de los 534 millones de toneladas que había en la temporada 2009-10.

El almacenamiento de trigo se espera que esté un 2,6% al final de la campaña 2011-12 a 183 millones de toneladas.

"Con una producción total de cereales apenas suficiente para satisfacer el consumo, es probable que los precios internacionales sigan altos, especialmente en el trigo y en los mercados de cereales secundarios", dijo.

La decisión rusa de levantar la prohibición de exportación de cereales desde julio podría aliviar un poco la presión en los precios pero con unas perspectivas inciertas en EEUU y en los grandes productores europeos, la FAO prevé que "los precios internacionales se mantengan volátiles".

Los países más pobres van a ser los más afectados porque se espera que su factura de importación de alimentos aumente un 30 por ciento, lo que representa aproximadamente el 18 por ciento de su gasto total en importaciones.

Eso se compara con un salto del 20% en la factura de las importaciones alimentarias para los países desarrollados, dijo la organización.

Pero un gasto mayor en las importaciones de alimentos no garantiza una mayor disponibilidad de comida en los países pobres, donde las importaciones sólo compensan la caída nacional de suministros, dijo el informe.