Beijing. Tras 13 años de negociaciones entre China y Ecuador, el primer embarque de mango ecuatoriano consiguió a mediados del pasado octubre llegar a Shanghai al obtener el permiso sanitario definitivo.
Una vez despierto el apetito, muchos "gourmets" chinos tienen ahora más apetencia de probar los productos agrícolas del país suramericano.
Según Andrés Armas, funcionario comercial de la embajada del Ecuador en China, su gobierno está intentando que cada vez más productos agrícolas del país entren en el mercado chino, entre otros, la quinua y la pitahaya amarilla.
Si usted sigue estrictamente una dieta equilibrada, la quinua no le sonará desconocida. Se cultiva principalmente en los países andinos, incluido, por supuesto, Ecuador.
Considerada como grano madre entre las comunidades indígenas, la quinua es muy rica en proteínas y minerales, mientras que es pobre en grasas y calorías. Por eso, viene ganando mucha fama por todo el mundo durante los últimos años.
"Puede que, a principios del próximo año, una delegación de técnicos chinos visite el Ecuador para estudiar la producción y colaboración con respecto a la quinua; y después, si todo marcha bien, se consumirá aquí en China", explica Armas.
Además de contener un alto valor nutricional, la quinua es extremadamente fácil de cocinar.
"En el Ecuador, se suele ponerla junto con cacahuete, patata y carne de cerdo para cocer una sopa espesa", dice Paola Guañuna, estudiante ecuatoriana, que ahora cursa Turismo en Beijing. Además, según ella, este pseudocereal acompaña a veces a la ensalada y el arroz, creando un sabor rico y sutil.
Cabe destacar que la quinua tiene un sabor similar al mijo, que se cuenta entre los cereales más importantes de China. En el país asiático, el mijo se cultiva desde hace seis milenios y se consume en gran parte de su territorio.
A cada vez más jóvenes chinos que viven en grandes ciudades les gusta la sopa de quinua y mijo, que, según algunos nutricionistas, es antioxidante y muy buena para el estómago, lo cual garantiza un mercado prometedor para la quinua tanto producida en China como importada del extranjero.
La pitahaya que consumen principalmente los chinos es de piel rosada y de pulpa blanca o roja, por lo que una fruta del dragón amarilla les despertará la curiosidad y estimulará sus papilas gustativas. Según Armas, por el momento, la parte china está estudiando la posibilidad de importar esta especie desde su país.
Endémica de algunos países del norte de Suramérica, la pitahaya amarilla es más dulce que otras variedades. "La exprimimos y, luego, mezclamos el jugo con la leche, añadiendo una cantidad de acuerdo con el gusto personal", recuerda Guañuna.
En Ecuador, la pitahaya amarilla representa la mayor proporción en el cultivo de fruta del dragón; por el contrario, en China, casi toda la cuota de mercado la ocupa la especie de piel rosa. Eso ofrece un gran espacio para que la amarilla pueda entrar cuanto antes en China.
Debido al largo ciclo de producción, los costos de transporte y los impuestos, la pitahaya amarilla colombiana, que llegó ya al mercado chino hace unos años, se vende alrededor de 70 yuanes por pieza (unos diez dólares), muy por encima del precio local. Eso hace que muchos consumidores renuncien a comprarla.
Si la fruta del dragón amarilla consigue finalmente llegar a China, el precio podría bajar al aumentar de forma notable la cantidad de producción, lo cual, para los "gourmets" chinos, será sin duda un gran beneficio.