La robótica y la inteligencia artificial nos han impulsado a la cúspide de una nueva era de automatización. Robots y computadoras no sólo pueden realizar una serie de trabajos con más rapidez y menor costo que en su versión humana, sino también operaciones que incluyen capacidades cognitivas que se consideraban hasta ahora demasiado difíciles de automatizar con éxito.

Ante esta panacea tecnológica y un crecimiento económico país a la baja, la minería chilena se ha visto obligada a apostar cada vez más por procesos automatizados que le permitan mantener indicadores de calidad. Apuntando a esa cadena de valor es que surgió Mirs, una empresa chilena que provee aplicaciones de robótica para la minería y la industria pesada buscando conseguir mejoras operacionales, reducir los costos y mejorar la calidad del producto final junto con incrementar la seguridad y la salud ocupacional.

Mirs se asoció con un productor reconocido a nivel mundial en el área de la robótica, la empresa alemana KUKA RoboterGmbH, con la misión de desarrollar estas aplicaciones robóticas. “En esta década hemos podido comprobar, con cifras y datos reales, que la robótica y automatización repercuten positivamente no sólo en la productividad de las empresas, sino que en generar un entorno de trabajo mucho más eficiente y seguro”, destacó Igor Elías, gerente comercial de la compañía.

“Para el desarrollo de Mirs hubo una unión entre el sector público y privado, con la participación de Corfo y la academia. Alianzas de este tipo refuerzan el desarrollo de la minería pública y privada”, destacó la ministra de Minería, Aurora Williams

Autómata

Al mal tiempo... robótica made in Chile. Quizás este sea el espíritu que ha permitido el positivo aterrizaje de Mirs en la gran minería, de la mano MI RoboticSampler, robot que está siendo utilizado con gran éxito en operaciones de grandes compañías como Fundición Potrerillos, de Codelco Salvador. MI RoboticSampler permite tomar muestras de concentrado de metales (cobre, molibdeno, zinc, plomo).

Según comentó Igor Elías, esta tecnología garantiza que la toma de muestras sea mucho más segura y precisa: "Es una herramienta estratégica para la gestión de inventarios, capaz de alcanzar toda la extensión y profundidad del volumen de carga del depósito mediante un brazo robotizado, eliminando la interacción humana y, por consiguiente, minimizando las posibilidades de error".

Unión público-privada

Pero el debut de Mirs ha sido posible en Chile no solo por su joint venture con la alemana KUKA, sino también por haber sido considerado antes como un proyecto viable por Corfo-Innova, el brazo de la transformación tecnológica en la Corporación de Fomento a la Producción de Chile. “Para el desarrollo de Mirs hubo una unión entre el sector público y privado, con la participación de Corfo y la academia. Alianzas de este tipo refuerzan el desarrollo de la minería pública y privada”, destacó la ministra de Minería, Aurora Williams, al participar en la conmemoración de los diez años de operación de la robótica.

La secretaria de Estado agregó que desde que el gobierno asumió su gestión ha trabajado cumpliendo los compromisos para alcanzar un desarrollo equitativo y con mayor inclusión. “La minería pública tiene que estar a la altura de los desafíos sociales que tiene el país. Y nuestro deber como representantes de los ciudadanos y a cargo de la cartera del ramo era emprender estrategias que le dieran mayor sustentabilidad”, resaltó.

A estas felicitaciones se sumó vía misiva la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien felicitó a la empresa por trabajar en el desarrollo de soluciones y servicios para la  minería, y por constituirse como un actor pionero en el desarrollo de la robótica aplicada a la industria extractiva del país.

Oferta tecnológica

Para el profesor Javier Ruiz del Solar, del departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Chile, una combinación de integración y desarrollo local es la medida perfecta para avanzar en la consolidación de la robótica en el país: trabajos conjuntos con centros de otros países y también identificar nichos para hacer desarrollos propios que puedan transferirse al sector productivo.

Mientras en Chile los proveedores de robótica trabajan en la masificación de líneas de ensamblaje, surgen desarrollos interesantes como submarinos autónomos para las tareas de inspección en la salmonicultura y sistemas de control de calidad y cosecha automatizada para la agroindustria.

"Lo interesante de estos potenciales desarrollos es que no hay soluciones listas en el mundo y eso nos da la posibilidad de solucionar un problema que es importante para nuestro país y, al mismo tiempo, generar una oferta de tecnología robótica disponible para el resto del mundo", resalta el académico.

Según Ruiz del Solar, en la actualidad existen cerca de 1 millón de brazos robóticos y 10 millones de robots personales en el mundo, pero las tendencias señalan que la tasa de crecimiento de ambos será de 10% y 50% anual, respectivamente, una proyección apetitosa que debiera sacarle colmillos a los proveedores locales de tecnología, tal como ya lo hace Mirs con el desarrollo de la robótica en Chile.