Alorcón es un municipio al suroeste de Madrid cuyo alcalde, David Pérez (PP), es hoy la envidia de sus pares en toda España. Comenzó su gestión con un déficit de € 612 millones y unos 15.000 de sus 150.000 habitantes sin trabajo. Pero a fines de febrero se anunció que en Alorcón se levantará el faraónico proyecto inmobiliario Eurovegas, un complejo de casinos y centros comerciales impulsado por Las Vegas Sands, empresa del magnate estadounidense Sheldon Adelson.

El proyecto supone una inversión total cercana a €17.000 millones y la construcción de seis casinos, 12 hoteles, un centro de convenciones, tres campos de golf y 120.000 metros cuadrados de superficie destinados a centros comerciales, bares y restaurantes. Una fuente cercana al proyecto señaló a AméricaEconomía que se crearán unos 260.000 puestos laborales, “directos, indirectos e inducidos”.

Pero este maná del cielo, en un momento en que España vive sumida en el desempleo y los escándalos de corrupción, ha cosechado también detractores de distinto color. El propio alcalde ha tenido que salir a decir que Eurovegas “no será Sodoma y Gomorra”, en respuesta de la iglesia que dijo que un megaproyecto inmobiliario aterriza en la capital española en el momento más álgido de la crisis. El alcalde está feliz, algunos vecinos no tanto.e el complejo iba a atraer la “prostitución, el juego y la perdición”.

Para otros, Eurovegas evoca la raíz de todos los problemas que afectan hoy a España. “Proyectos de esta magnitud descomunal nos han endeudado hasta la médula y hasta han quebrado cajas en nuestro país”, afirma Mariola Olfina, portavoz de `Plataforma Eurovegas NO´, constituida por un centenar de asociaciones de vecinos y ecologistas.

“Lo peor de todo es que la inversión en obras públicas que demandan estos proyectos es ejecutada con el dinero de la gente de a pie”, agrega Olfina.   

En este contexto, la persona de confianza de Adelson en España señaló que “la gente no conoce qué es Las Vegas Sands”.

EL APOSTADOR

La biografía de Sheldon Adelson, el hombre detrás de Las Vegas Sands, podría ser la de uno de aquellos personajes que solía encarnar Robert de Niro para Martin Scorsese.

Hijo de inmigrantes judíos de Rusia y Ucrania, comenzó vendiendo periódicos en las calles de Boston. Luego fue vendedor de hipotecas, asesor financiero y empresario turístico de poco éxito. Comenzó a acariciar el sueño americano recién a comienzos de los 80, al producir la famosa feria informática COMDEX, que después vendió a inversionistas japoneses en US$ 862 millones. Con las ganancias compró Sands Hotel Casino de Las Vegas, el legendario punto de reunión de Frank Sinatra y el Rat Pack. Luego de demolerlo y construir en su lugar el suntuoso Venetian, un resort y casino que evoca la ciudad italiana, expandió sus operaciones a Macao, el gran centro de juego y placer de China. Hoy es la fortuna número 24 de EE.UU., según el ránking de la revista Forbes. Y un generoso mecenas de causas sociales y políticas ultraconservadoras, como el periódico gratuito israelí Israel Ha Yom, fundado en 2007 y que el día del triunfo electoral de Obama tituló: “EE.UU. elige el socialismo”.

¿Qué llevó a Adelson a fijarse en la periferia madrileña, tan alejada de Las Vegas y de Macao como su Boston natal? La respuesta está, fundamentalmente, en los incentivos económicos que está dispuesto a ofrecer un país como España.

Como buen apostador, Adelson no pondrá dinero de su bolsillo. Eurovegas será financiado por un pool conformado por 40 bancos internacionales, incluyendo “entidades de origen chino, japonés, canadiense  y estadounidense que ya han acompañado a Las Vegas Sands en China”, señala la misma fuente. Ni BBVA ni Santander, los dos mayores bancos de España, participarán.  

“Lo más relevante es que Adelson se comprometió públicamente a desarrollar este proyecto frente al presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Sánchez”, señala la fuente, despejando así los comentarios difundidos en los medios españoles según los cuales el empresario no contaba con los recursos para poner en marcha el proyecto. “La primera fase del proyecto insumirá una inversión inicial de € 6.000 millones y Las Vegas Sands asumirá entre el 30% y el 50% del capital”, asegura.

Polémica causó también en España la lista de exigencias hechas por el magnate, como la reducción del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), así como los rumores de una mayor flexibilización laboral. El gobierno ya dio vía libre a ayuntamientos como Alorcón para conceder las exenciones, permitiendo bonificar hasta el 95% del IBI.

Por su parte, Heliodo Giner, secretario general de la Asociación Española de Casinos de Juego en España (AECJ), afirma que “el tipo de casinos que Sheldon Adelson gestiona operan con un modelo de baja fiscalidad, algo muy distinto a lo que tenemos ahora en nuestro país, con gravámenes sobre los beneficios brutos que pueden llegar al 60% en algunas comunidades autónomas”. Para Giner, “las condiciones que Adelson demanda para su inversión, como bajar de manera importante la tasa del juego o modificar la Ley Antitabaco, serían extensibles al resto de operadores españoles, y esto nos permitiría competir en unas condiciones mejores para impulsar nuestro negocio”, que está siendo fustigado duramente y trabaja a 40% menos de su producción.

LA PRIMERA PIEDRA

Todo lleva a pensar que la primera fase del proyecto, conformada por un casino, tres resorts de entre 2.000 y 3.000 habitaciones y un shopping, efectivamente comenzará a construirse en 2013. Buenas noticias para los desempleados de Alorcón, aunque no tanto para las arcas del municipio.

Si se cumplen los calendarios de obras, el proyecto debiera estar inaugurado dentro de tres años, aunque en su integralidad podría estirarse hasta 2022.  En el entorno de Adelson se barajan números fastuosos: que el proyecto atraerá a España 11 millones de turistas más cada año, que las pernoctaciones en Madrid aumentarán 17% y los ingresos turísticos unos € 15.500 millones. Una ciudad dentro de la ciudad, aunque no sea la de Dios.