Quito. La Ruta de las Abejas es un proyecto apícola desarrollado en Carchi, norte andino de Ecuador, que busca potenciar el desarrollo turístico local mediante visitas guiadas por las granjas apicultoras de algunos cantones de la provincia, además de potenciar la producción local de miel y sus derivados.

“En Ecuador somos pioneros en hacer esto, aquí se recibe a la gente y se da una charla sobre las generalidades de la apicultura, su historia, importancia de las abejas, contestamos a preguntas; luego vamos en grupos de ocho personas protegidas con trajes especiales e ingresamos a las colmenas, allí les explicamos el proceso de elaboración de la miel, conocen a la reina, los zánganos y las obreras; luego hacemos la extracción de los panales y sacamos la miel para envasarla. Al final sembramos un árbol nativo”, dice Hugo Villarreal, representante de la asociación de apicultores Los Pastos.

El apicultor explicó que la producción de miel del país no se distribuye en el mercado nacional, ya que se importa en forma mayoritaria a China y Argentina. De allí es que la idea del proyecto es abastecer la demanda del país.

La crianza de abejas melíferas (domésticas) implica también elaborar y vender propóleo, jalea real, polen y apitoxinas que se obtienen del veneno de las abejas para utilizarse como antiinflamatorios y analgésicos.

El sector apícola es tradicionalmente impulsado por la gestión privada en Ecuador, siendo esta la primera vez que una institución pública apoya al sector. Para ello se efectuaron charlas y capacitaciones en apiterapia, manejo de reinas, manejo de colmenas, sanidad, procesamiento, buenas prácticas apícolas y carpintería especializada.

Hace cerca de dos años los productores se agruparon en lo que hoy es la asociación Los Pastos, que cuenta con 17 miembros. En la actualidad forma parte de la cadena de productos alternativos de la provincia, a la que la prefectura ha buscado fortalecer mediante incentivos.

“Actualmente lo que se tiene previsto es, por cada colmena, obtener 20 litros de miel al año, por lo general cuando la época de apareamiento es buena podemos obtener dos cosechas, que significarían 40 litros de miel anuales que se venden a 10 dólares los frascos de 720 mililitros, a seis dólares los de 500, a cuatro dólares los de 250 y también se vende propóleo y jalea real”, dijo Jorge Morejón, técnico de la cadena de productos alternativos del Gobierno Provincial del Carchi.

Según el funcionario el sector apícola es impulsado en el país a través de la gestión privada y es la primera vez que una institución pública apoya a este sector.

Para lograrlo, los apicultores recibieron charlas y capacitaciones en temas como apiterapia, manejo de reinas, manejo de colmenas, sanidad, procesamiento, buenas prácticas apícolas y carpintería, para realizar las cajas y marcos de extracción de la miel.

Además, se ha buscado fortalecer los procesos organizativos de los productores mediante la creación de una caja de ahorro y la entrega de materiales e insumos como madera, ceras, herramientas, extractores, mesas, cepillos, trajes, entre otros.

“Para este año está previsto establecer un centro de capacitación integral apícola en el cantón Montufar, estamos conversando con Agrocalidad, para ya tener un lugar en que los apicultores se puedan reunir, trabajar, capacitarse y tecnificarse día a día”, aclaró Morejón.

Los beneficios ambientales que acarrean las abejas son varios, entre los más importantes está la polinización de las plantas, de la que dependen el 75% de los cultivos a nivel mundial.