Sala de Inversión. Una de las grandes cualidades de Coca Cola (KOF), es la fuerza de su marca y su fortaleza competitiva, en este sentido, una de la características principales son las herramientas que dispone la compañía para diferenciarse de sus competidores, y lograr así mantener niveles de rentabilidad en el largo plazo.

Habitualmente, cuando una empresa tiene niveles de rentabilidad superiores a los del promedio, esto atrae nuevos jugadores al negocio, el aumento de la competencia y la presión sobre los precios tiende e reducir la rentabilidad. Sin embargo, los productos Coca Cola ocupan una posición de liderazgo indiscutida a pesar de tener en algunos casos un precio de más del doble que el de los competidores genéricos.

Esto se debe principalmente al valor de la marca, según Interbrand, Coca Cola es la marca más valiosa del mundo ya que la empresa ha generado a lo largo de décadas una invaluable conexión emocional con millones de personas a lo largo y ancho del planeta. Además, la corporación ha construido una red de distribución a escala internacional que sería casi imposible de replicar por parte de la competencia, esto genera también la posibilidad de introducir rápidamente nuevos productos a su gigantesca red de puntos de venta.

El magnate Warren Buffett, uno de los principales inversores en la compañía, una vez declaró al respecto: “Si me dieras mil millones de dólares para quitarle la posición de liderazgo a Coca-Cola te devolvería el dinero y diría que no puedo hacerlo”.

En los últimos años, la empresa ha estado ganando terreno frente a su principal competidor PepsiCo (PEP) en el segmento de bebidas carbonatadas. En un duro golpe para PepsiCo, las dos bebidas más consumidas actualmente en los Estados Unidos son Coca Cola y Coca Cola Light.

En mercados emergentes, el aumento del ingreso per cápita tiende tener efectos positivos sobre el consumo de este tipo de productos, por lo tanto es allí donde la compañía encuentra sus mejores posibilidades de crecimiento. En China, por ejemplo, el consumo anual per cápita de productos de Coca-Cola es de 10 veces menor al del promedio en los EE.UU.

Más allá de las diferencias culturales y otros limitantes, el tamaño del mercado chino y el rápido crecimiento en el ingreso de la población son tendencias muy favorables para la compañía en cuanto a sus oportunidades de crecimiento.

En los últimos años, tanto Coca Cola como PepsiCo han encarado una estrategia de consolidación, adquiriendo la propiedad de muchas de sus principales plantas embotelladoras. Esto ha tenido un efecto negativo sobre los márgenes de ganancia, pero al mismo tiempo brinda la posibilidad de tener mayor eficiencia y flexibilidad en la cadena de producción.

El principal desafío que enfrenta la compañía es el de mantener las tasas de crecimiento en mercados desarrollados. Mercados como los Estados Unidos y Europa muestran un alto grado de saturación, además es cada vez más fuerte la tendencia hacia al consumo de productos más saludables como jugos, aguas y bebidas deportivas. Por este motivo, las ventas de productos como Coca-Cola muestran pocas posibilidades de expansión en los próximos años.

En estos mercados la compañía está invirtiendo fuertemente en otros productos de la empresa como Dasanni, Powerade y las versiones Coke Light y Coke Zero que se adaptan mejor a las nuevas tendencias de consumo. Sin embargo, es de esperar que al menos parte del crecimiento de estos productos termine canibalizando ventas de la versión original de Coca-Cola, por lo tanto el crecimiento en mercados desarrollados será en los próximos años inferior al de décadas pasadas.

Financieramente, la empresa refleja la solidez que brinda la estabilidad de su negocio, con una impecable trayectoria de generación de flujos de caja positivos a lo largo de las décadas. La compañía ha pagado dividendos crecientes en todos y cada uno de los últimos 50 años, incluyendo escenarios como las recesiones más profundas y conflictos bélicos de todo tipo, por ejemplo.

Actualmente, brinda una rentabilidad por dividendos del 2,8%, lo cual, si bien no es exorbitante, tampoco resulta nada despreciable en un contexto de tasas de interés históricamente bajas a escala global. Es importante además tener en cuenta que existen muy buenas probabilidades de que este dividendo continúe creciendo en los próximos años.

Las acciones cotizan a un ratio precio/ganancias en la zona de 17,3 veces sus resultados estimados para el próximo año, lo cual se encuentra en línea con la trayectoria histórica de la compañía. Tenemos un valor estimado de US$45 por acción frente a un precio actual de US$40,2 y recomendamos la colocación de stopp loss por debajo de US$38,5 por acción.