Quito. Ecuador es el tercer país de Suramérica con el precio de gasolina más barato, después de Venezuela y Bolivia, debido a que el Estado mantiene un subsidio a los combustibles fósiles, cuyo beneficio mantiene un precio estable de fletes y transporte masivo, pero también implica un costo para el Estado que, por ejemplo en 2013, llegó a US$3.800 millones.

Un litro de gasolina extra (87 octanos, corriente) cuesta en Ecuador US$0,69, únicamente se expende el combustible a menor precio en Venezuela (US$0,03 por litro) y Bolivia (US$0,52).

A escala planetaria, el precio de la gasolina de Ecuador es la décimo tercera más barata, en una lista encabezada por Venezuela e Irán (US$0,12) y otros países productores de crudo, según cifras del Global Petrol Prices.

El ministro de Política Económica de Ecuador, Patricio Rivera, explicó en agosto de 2013 a Andes que el gobierno tiene un plan para focalizar el subsidio a la gasolina desde 2016, mediante un mecanismo de cupo de consumo –aún no se define la cantidad de combustible- que asegurará que el uso promedio de un vehículo de hasta 2.000 centímetros cúbicos con gasolina subsidiada.

El diésel, utilizado por el transporte pesado y parte de la generación eléctrica, no sufrirá modificaciones en su precio ni se focalizará su subsidio.

En febrero de 2014 –mes de la última medición de cifras petroleras del Banco Central- el país consumió 1,53 millones de barriles de gasolina extra y en enero de este año, 1,59 millones de barriles.

Los subsidios a los combustibles fósiles se vincula a una de las formas de contrabando transfronterizo, pues Colombia y Perú, vecinos de Ecuador, expenden el combustible a mayores precios.

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