Latam Airlines, la mayor firma de transporte aéreo de América Latina, reportó ganancias por US$4,7 millones en el tercer trimestre, apoyado en una disminución de sus costos e ingresos estables en medio de menores efectos cambiarios.

La utilidad de Latam que se ubicó por debajo de lo esperado por analistas, contrasta con la pérdida de US$113,3 millones  entre julio y septiembre del año pasado.

Un sondeo de Reuters había pronosticado ganancias por US$38,5 millones para el tercer trimestre.

El grupo, formado en el 2012 tras la fusión de la chilena LAN y la brasileña TAM, informó que sus ingresos subieron un 0,2%, a US$2.520 millones en los últimos tres meses a septiembre, mientras que los costos disminuyeron un 1,1%.

"Es importante destacar el cambio en la tendencia de los ingresos luego de caídas trimestrales superiores al 10%", dijo Gisela Escobar, directora de control de gestión y relaciones con inversionistas de LATAM.

"Los ingresos se estabilizan impulsados por la apreciación del real (8% interanual) junto con las reducciones de capacidad hechas en el mercado brasileño", agregó.

En el tercer trimestre, el margen operacional fue del 6%, en la parte superior de la guía anunciada para este año (4,5% a 6,5%).

"Con la visibilidad que tenemos hacia adelante, nosotros estamos achicando el rango de guía a 5,5% a 6,5% de margen operacional (para este año)", dijo Escobar.

El EBITDAR -ganancia antes de impuestos, intereses, depreciaciones, amortizaciones y arriendo de aviones- alcanzó a US$543 millones, un alza interanual del 11,6%.

Con el desempeño trimestral, la firma acumuló ganancias por US$15 millones entre enero y septiembre, cifra que se compara con perjuicios por US$203 millones el mismo lapso del año pasado.

Durante el trimestre, la compañía pospuso la llegada de dos Airbus A350s al 2018. Así, los compromisos de flota para el próximo año serán de 482 millones de dólares, el monto más bajo en la historia de LATAM que financiará mediante arrendamientos, por lo que no habrá inversión en flota para el 2017.

LATAM, con unidades de operación en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, anunció en la víspera un rediseño del negocio de sus vuelos domésticos en la región, con el que busca aumentar sus pasajeros transportados mediante tarifas hasta un 20% más baratas.