Tras la pérdida de una terminal de desembarco de barcazas cercano al puerto uruguayo de Nueva Palmira, la Administración Nacional de Puertos (ANP) se ha propuesto a suplirla con alternativas de otros embarcaderos y, más recientemente, con un próximo llamado a licitación de una terminal de transferencia, también colindante al centro portuario palmirense, informó a El Observador, Alberto Díaz, presidente de la ANP.

El jerarca indicó que ya existe una resolución del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOPP) que avala construir una terminal de transferencia cercana a Nueva Palmira –aunque aún no se definió exactamente su ubicación– y por la cual la ANP va a licitar. Díaz indicó que tienen los pliegos prontos y que el llamado se efectuará en alrededor 10 días. La idea es que sea operado por una firma privada.

Está previsto que la terminal amarre en “forma simultánea” unas 200 barcazas, con una plataforma flotante con grúas de alto rendimiento, y se destinará para manejar en exclusiva carga extranjera, especialmente desde Paraguay y Bolivia.

El amarradero no tendrá capacidad de almacenaje y se utilizará únicamente para transferir director de barcaza a buque. “Esperamos que la capacidad de carga de la estación será la de un barco de ultramar cada cinco días, obvio que esto sucederá si hay carga”, comentó Díaz. El titular de la ANP amplió que operarán los mismos tipos de barcos que trabajan en el puerto de Nueva Palmira y que el tiempo de operación “será similar al de tierra”.

Díaz aseveró que el movimiento en el puerto de Nueva Palmira “está bien” y que transcurre a “buen ritmo”, superando el cimbronazo de principios de marzo que supuso la revocación del permiso de amarre de barcazas, por parte del gobierno de Argentina, a la terminal de La Paloma –que queda del lado argentino– frente a la ciudad palmirense.

El presidente de la ANP dijo que el MTOPP otorgó más área para ANP donde se logró suplir en parte los cupos de amarraderos; especificó que “la resolución está firmada” para que se opere en la zona de Punta del Arenal, a unos 20 kilómetros al norte del puerto de Nueva Palmira.

La terminal de La Paloma tenía una capacidad para mover 100 barcazas y facilitaba el traspaso de granos hacia Nueva Palmira, especialmente el que arriba desde Paraguay a través del río Paraná.

El año pasado franquearon Nueva Palmira unos cuatro millones de toneladas de soja paraguaya y se prevé una zafra récord para 2014. El puerto palmirense depende en un 40% de las operaciones guaraníes.

Con esa idea de no perder la presencia paraguaya en Uruguay, Díaz afirmó que preparan un viaje a Paraguay en julio, en coincidencia con la visita a ese país del presidente José Mujica, para mantener reuniones con el sector privado portuario de Paraguay.

Esa resolución de Argentina de revocar el permiso a La Paloma, llegó precedida por una determinación mayor, la que ha afectado en especial al puerto de Montevideo.

Desde el 7 de noviembre pasado comenzó a regir la medida por la cual se impide que carga de exportación argentina sea trasbordada en países del Mercosur con los que no se tenga un acuerdo marítimo bilateral, lo que sucede con Uruguay.