La empresa japonesa Toyota Motor Corp instalará una nueva planta de automóviles en México, informó Francisco González, director general de ProMéxico.

“Ya está tomada la decisión”, dijo el funcionario a El Economista, entrevistado luego de inaugurar la quinta edición de ProMéxico Global, en Toluca, Estado de México.

Toyota es la única armadora grande que no tiene una planta de automóviles en México. Ya opera una fábrica de camionetas pick-up en Baja California, con una capacidad de producción de 63,000 Tacomas al año. Se espera que Toyota haga el anuncio oficial antes de que concluya el presente año, impulsando aún más el auge de México en la atracción de inversiones en la industria terminal automotriz.

Adicionalmente a la nueva planta, Toyota invertirá US$240 millones para armar un nuevo vehículo subcompacto en la planta de Mazda en Guanajuato.

Ahí producirá 50.000 subcompactos, de los cuales 8,000 se venderán en el mercado interno y el resto serían para la exportación, según informó Tom Sullivan, director general y presidente de Toyota Motor Sales de México.

“Las oportunidades son muy grandes y vamos a ser testigos de buenas nuevas, de grandes inversiones en los próximos años”, comentó Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

La de Toyota sería la octava planta nueva anunciada en México desde el 2011, junto con las de Nissan-Renault, Honda, Mazda, Audi, Infiniti-Mercedes Benz, BMW y Kia. Así, México pasará de operar 12 plantas en el 2012 a 20 en el 2019, y se perfilará como un productor de automóviles de alta gama.

“México tiene una gran posibilidad para crecer, incluso a un ritmo más acelerado de lo que hizo en los últimos 20 años y que fue muy exitoso”, agregó Solís.

Toyota se ubicó como el primer fabricante global en romper la marca de los 10 millones de vehículos vendidos al año en el ejercicio, que terminó en marzo. Su ganancia operativa fue de 17,900 millones de dólares.