La Jolla, Califirnia. La llegada de una plataforma petrolera a las costas de Cuba podría generar inquietud en Washington, planteando dudas sobre permisos de perforación y la respuesta en caso de un desastre, dijo un experto en una conferencia ofrecida el martes.

La petrolera española Repsol YPF llevará la plataforma Scarabeo 9 -construida en China- a la isla caribeña durante este año para perforar al menos un pozo en sociedad con la noruega Statoil y una unidad de la india ONGC.

"Creo que ésto tendrá un impacto mucho mayor en la política doméstica estadounidense del que tendrá en Cuba", dijo Jorge Piñón, investigador visitante de la Universidad Internacional de Florida.

La principal razón es que Repsol planea usar la plataforma semi-sumergible Scarabeo 9 para un intento de perforación en la zona cubana del Golfo de México, en partes que están a unos 80 kilómetros de la costa de Florida.

Posiblemente se generarán dudas cuando la plataforma, propiedad de la compañía italiana de servicios Saipem, llegue a Cuba: ¿Qué pasará si se registra un accidente similar al que ocurrió frente a las costas de Luisiana?

Esto pone el lugar planeado de perforación cerca de áreas donde Washington bloqueó la perforación estadounidense en la parte oriental del Golfo de México tras el derrame de crudo de la plataforma Deepwater Horizon de BP en el 2010.

"Mucha gente va a ir a golpear puertas en Washington, diciendo '¿Cómo es que los cubanos están perforando y no se nos permite hacer lo mismo en el este del golfo?'", dijo Piñon a una conferencia sobre energía en América Latina en La Jolla, California.

Embargo de EE.UU. Scarabeo 9 es única porque Repsol debió encontrar una plataforma petrolera que cumpliera con los términos del embargo comercial que Estados Unidos impuso a Cuba hace 49 años, que limita la cantidad de tecnología estadounidense que puede ser usada en equipo usado en la nación caribeña.

El embargo también impide que compañías estadounidenses operen en la isla.

Piñon dijo que la plataforma de US$750 millones, que puede perforar a 3.650 metros de profundidad bajo el agua, debería salir desde Singapur el mes próximo y llegar a Cuba en septiembre u octubre.

El dijo que la única pieza fabricada en Estados Unidos de la Scarabeo 9 era el mecanismo de prevención de explosiones - una de las partes de equipo que falló durante el desastre de la plataforma Deepwater Horizon.

Y eso plantea el otro tema que posiblemente generará dudas cuando la plataforma, propiedad de la compañía italiana de servicios Saipem, llegue a Cuba: ¿Qué pasará si se registra un accidente similar al que ocurrió frente a las costas de Luisiana?

"Debido al embargo estadounidense, Repsol no puede llamar a Washington", dijo Piñon. "Cualquier pieza de equipo para ayudar en caso de problemas tendría que venir del Reino Unido o Noruega u otra parte", agregó.

El dijo que el gobierno estadounidense debería formular una estrategia "Un Golfo" con las firmas petroleras internacionales que trabajan en Cuba, como está tratando de hacer con México, para que en caso de una emergencia puedan solicitar ayuda a Estados Unidos.

Washington ha dicho que permitirá que compañías estadounidenses que limpian derrames de crudo operen en aguas cubanas si surge la necesidad. Piñon dijo que esto debería ser formalizado.