Tegucigalpa. Centroamérica batallaba el lunes para recuperarse del paso de la tormenta tropical Matthew el fin de semana, que dejó sembradíos de caña de azúcar inundados y arruinó carreteras que conectan con las zonas productoras de café.

Matthew provocó inundaciones y derribó árboles a su paso por Centroamérica el sábado y el domingo, dejando al menos seis muertos en la región.

Algunos campos azucareros de Centroamérica ya estaban inundados antes de la llegada de Matthew, que fue la décimotercera tormenta con nombre en lo que va de la temporada de huracanes en el Atlántico.

Honduras bajó su estimación de producción de azúcar para la próxima cosecha tras las intensas lluvias producidas el fin de semana por Matthew, aunque sus cultivos de café están a salvo.

A inicios de septiembre, Honduras redujo sus proyecciones para la producción azucarera a 417.500 toneladas desde las 440.000 que esperaba anteriormente, previo a una larga temporada de huracanes y meses de fuertes lluvias.

El sector azucarero de Honduras recortó nuevamente el lunes sus pronósticos de producción en un 2% a 408,700 toneladas en el ciclo 2010/11, dijo a Reuters la Asociación de Productores de Azúcar del país centroamericano.

Los cultivos de café sobrevivieron a las intensas lluvias de Matthew, pero los daños que sufrieron los caminos podrían retrasar el inicio de la cosecha que iniciaría el mes próximo.

Por su parte, El Salvador y Nicaragua informaron que sus cosechas de azúcar no se vieron afectadas, pero Guatemala, el mayor exportador del endulzante en la región, dijo que aún evalúa el saldo de la tormenta.

Centroamérica produjo 4.43 millones de toneladas de azúcar en el ciclo 2009/10, y esperaba poder superarla en la cosecha actual, mientras su vecino México requiere importar más tras registrar dos ciclos malos.

Según operadores, la tormenta no impactó el lunes los futuros del arábigo en la IntercontinentalExchange (ICE), debido a que se esperan pocas pérdidas en volumen de café.

Café a salvo. Los cafetales en Honduras y Guatemala, los mayores productores del aromático en Centroamérica, no sufrieron daños graves por Matthew, sin embargo las afectaciones en los caminos podrían retrasar el inicio de la cosecha, programado para el mes entrante.

"Estamos en la misma situación que antes (de Matthew). Hay brotes de hongos por la humedad. Ese es el problema, pero es mínimo. No afectaría ni a un 2%", dijo Ricardo Villanueva, director de la asociación cafetalera de Guatemala.

Los precios del café alcanzaron un récord de 13 años a inicios del mes, apuntalados por apretados inventarios a nivel mundial de grano arábigo lavado (conocido también como arábica) antes de las próximas cosechas de Colombia y América Central.

Las fuertes lluvias "no significan nada ahora. Van a retrasar los embarques de café. Necesitamos café, pero no todavía", dijo un operador de café en Nueva York.

Las lluvias de Matthew se suman a meses de precipitaciones más fuertes de lo usual que han inundado campos de caña, bloqueado caminos y dañado puentes que conectan remotas fincas cafetaleras.

La época de recolección de café inicia en octubre y si los daños a la infraestructura no se arreglan pronto los productores tendrán problemas para transportar a los trabajadores a las plantaciones y mover su café para exportación, dicen productores y exportadores.

"Las plantaciones hasta ahora no han recibido daño significativo, el desastre lo tenemos en lo que es la red vial de la zonas cafetaleras", dijo Asterio Reyes, presidente de la Asociación Hondureña de Productores de Café (Ahprocafé), a Reuters el domingo.

"Si en los próximos 15 o 20 días no se han rehabilitado las vías de acceso a las fincas, va convertirse en un desastre porque no podremos transportar a los recolectores", dijo. "Las pérdidas van a ser enormes si no se toman las medidas inmediatamente, añadió.

Demasiada humedad puede afectar a los arbustos de café por la posibilidad de que se desarrollen enfermedades y hongos.