La Paz. Alberto Echazú, gerente general de la empresa estatal, explicó que el retraso en los trabajos se debe a que en el lugar donde se encuentran las piscinas, el nivel de las aguas subió 70 centímetros (cm) de altura por lo que la maquinaria no puede trabajar.

La EBRE, que depende del ministerio de Minería, tenía planeado iniciar la producción de potasio en julio de este año y de carbonato de litio en octubre. “Estamos en pleno proceso de construcción de los equipos de los reactores para las plantas, tanto de potasio como de litio, estaban previstos para terminarse el mes de junio y eso se va a cumplir. Lo que no va a cumplirse es el montaje, porque la inundación en el salar ha sido inusual”, afirmó.

Echazú anunció la construcción de un terraplén, cuyo financiamiento provendrá del presupuesto destinado para infraestructura. El monto total de la partida financiera contemplada en el Presupuesto General del Estado (PGE) es de US$118 millones.

La obra permitirá el transporte de agua industrial, gas natural y energía eléctrica. “Este proyecto tiene una inversión de US$480 millones en cuatro años; sin embargo, 188 millones están aprobados en la Ley Financial para este año”, apuntó.

Resaltó la existencia de una demanda de litio y sus derivados a nivel mundial, especialmente de países asiáticos como China, Japón y Corea del Sur. En el caso del salar de Coipasa (Oruro), Echazú indicó que los trabajos en la estación experimental concluyeron con la construcción de más de 100 pozas.

“Estamos en pleno proceso de investigación del proceso metalúrgico para ver los productos más adecuados a producirse en el (salar de) Coipasa” como sodio, potasio y otros, concluyó.

Potencial del salar de Uyuni. Durante la fase piloto en el salar de Uyuni, se estimó que la producción de potasio sería de 150 toneladas, pero ahora se habla de 1.000 toneladas. El proyecto con todos sus componentes tiene una inversión estimada de US$480 millones en cuatro años y cuenta con el respaldo del Presidente.