Johannesburgo. Lonmin, la tercera productora mundial de platino, dijo este lunes que había reanudado las operaciones en la mina Marikana en Sudáfrica, donde 44 hombres fueron abatidos la semana pasada en una jornada de violencia que hizo recordar la época del Apartheid.

Lonmin también dijo que daba a los trabajadores en huelga hasta este martes para presentarse a sus empleos o que enfrentarían el despido, extendiendo un día el plazo fijado inicialmente para este lunes.

En Marikana, ubicada a 100 kilómetros al noroeste de Johannesburgo, 34 mineros que portaban lanzas, machetes y armas fueron baleados el jueves por la policía.

Otras 10 personas murieron previamente en otros actos de violencia, incluyendo al representante gremial del Sindicato Nacional de Mineros (NUM, por su sigla en inglés), el mayor del país, quien fue matado a hachazos.

El caos fue desatado por una guerra entre el NUM y la Asociación de Mineros y Sindicato de la Construcción, que acusó a su rival de estar más pendiente de la política y el enriquecimiento personal que de los trabajadores.

En la mina se esperaba el lunes la llegada de los investigadores designados por el presidente Jacob Zuma, quien ha declarado una semana de luto nacional.

Lonmin declaró en un comunicado que daría una conferencia de prensa con los sindicatos a las 12:00 GMT, "en un intento por atraer a la gente de vuelta al trabajo".

Agregó que un 27,3% de los trabajadores de la mina Marikana, que emplea a 28.000 personas, había regresado al trabajo.

Separadamente, más de 250 personas comenzaron a presentarse en la corte cerca de la mina para enfrentar cargos que incluyen asesinato, intento de asesinato y ataques relacionados con el incidente de seguridad más letal desde el fin del Apartheid en 1994.

Medios locales dijeron que unas 100 mujeres se presentaron afuera del tribunal para pedir indulgencia para los hombres que usualmente son el único sostén de familias numerosas y que luchan por llegar a fin de mes con magros salarios.

NUM ha dicho que su pelea con el sindicato AMCU, visto como impulsor de la huelga de Lonmin, podría extenderse, amenazando con un revés para las relaciones laborales en Sudáfrica.

Esto podría afectar los niveles de inversión en el país, lo que causaría un menor crecimiento económico y un deterioro del balance fiscal.

Luto nacional. Cientos de policías acamparon en los alrededores de la mina, patrullando en pequeñas caravanas de vehículos y realizando vigilancia aérea en helicópteros.

Las banderas se izaron a media asta para recordar a los muertos, entre los que hubo mineros y policías.

Está previsto que miembros de todos los partidos políticos en el Parlamento, junto con líderes de varias iglesias, realicen el martes un acto en la Antigua Cámara de la Asamblea del Parlamento para honrar a las víctimas de las protestas violentas, dijo un funcionario de ANC.

Lonmin, con sede en Londres, que cuenta con el 12% de la producción global de platino, fue forzada a suspender la minería la semana pasada como resultado de la violencia, pero servicios esenciales como la ventilación han sido mantenidos para que las minas puedan reanudar rápidamente la producción.

Funcionarios de la compañía no pudieron decir inmediatamente cuándo el metal podría comenzar a salir de la tierra de nuevo.

La suspensión llevó el precio del platino a su máximo nivel en seis meses, por encima de US$1.460 la onza, pero gran parte de la industria sigue siendo poco rentable en un momento en que enfrenta una oleada de disturbios laborales.

Lonmin ya ha rebajado sus planes de gasto antes del último incidente de violencia y podría no alcanzar su objetivo de producción anual de 750.000 onzas.