Universia Knowledge Wharton. Tal y como hicieron en los años 90, los grandes bancos españoles han iniciado un proceso de internacionalización para intentar diversificar su negocio y hacerlo cada vez menos dependiente del mercado nacional. En esta estrategia, América Latina siempre ha jugado un papel destacado, y precisamente la fuerza adquirida en la región les ha ayudado a entrar en China. En los últimos años entidades como BBVA y Santander han puesto sus ojos en el gigante asiático, un país de un gran potencial de crecimiento y con unas grandes oportunidades de negocio en el futuro.
El último movimiento lo ha protagonizado Banco Santander. Esta entidad anunció el pasado 28 de marzo que había sellado una alianza estratégica, en la que trabajaba desde principios de año, con China Construction Bank (CCB), la segunda entidad del país por activos. Ambas entidades han acordado la creación de una joint venture para desarrollar el negocio bancario en las zonas rurales del país. En concreto, el objetivo es abrir unas cien sucursales bancarias en áreas rurales durante los tres próximos años. La operación está sujeta a recibir las correspondientes autorizaciones del regulador.

El acuerdo suscrito contempla una inversión inicial conjunta de los dos grupos de 3.500 millones de yuanes (380 millones de euros). El importe de la inversión podría incrementarse hasta los 6.000 millones de yuanes (652 millones de euros) a partir del segundo año del lanzamiento de la joint venture. El banco español tendrá una participación del 19,9% en la sociedad, y CCB controlará el 80,1% restante. Según la legislación vigente, la banca extranjera no puede poseer más del 20% en entidades financieras chinas.

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Sin embargo, BBVA fue la primera entidad española en apostar por China. El banco con sede en Bilbao, en el norte de España, es en estos momentos es el mayor inversor español en el gigante asiático. La entidad presidida por Francisco González controla una participación del 15% del capital de China Citic Bank, un porcentaje que ha alcanzado en sucesivas compras desde 2006, con una inversión conjunta de más de 2.000 millones de euros. Ambas entidades han cerrado acuerdos de colaboración y ha creado dos joint ventures que le permiten ofrecer servicios de financiación de automóviles y banca privada. Actualmente, cuenta con tres sucursales en Asia (Hong Kong, Singapur y Tokio) y seis oficinas de representación (Beijing, Shanghái, Taipei, Mumbai, Sydney y Seúl).

La Caixa es otra de las entidades españolas que ya ha decidido tener presencia en el continente asiático. Criteria, el hólding de participaciones industriales de la caja catalana, tiene en su poder del 15,20% de las acciones del hongkonés Bank of East Asia.

Un modelo exportable. De estas tres entidades, la que tiene "un posicionamiento más avanzado en China es BBVA. Además de su participación en Citic cuenta con un equipo que está estudiando el mercado chino. Así es como se tienen que hacer las cosas porque China es un mercado difícil y complicado", comenta Mauro Guillén, director del Lauder Institute, de la Wharton Business School. "Santander ha dado pasos pequeños, muy tentativos y la de La Caixa es una presencia muy limitada, que no está mal", añade. Guillén considera que el objetivo de estos primeros movimientos de las entidades españolas debe ser el de "dar pequeños pasos en el mercado para conocer y explorar el terreno".
Las estrategias de cada entidad en territorio chino son bastante distintas, aunque a primera vista puedan parecer similares, indica José Ignacio Galán Zazo, director de la Cátedra Iberoamericana en Dirección de Empresas y RSC de la Universidad de Salamanca/Banco Santander. En concreto, dice, "Banco Santander ha seguido una estrategia de cooperación a través de alianzas, La Caixa el modelo opuesto que sería una estrategia de participación tipo holding, mientras que el BBVA ha seguido una estrategia que combina ambas estructuras (la holding y la cooperativa)”. Y cada una obedece a objetivos, métodos y resultados distintos.

En opinión de Galán, las más acertadas acordes a sus estructuras y negocios son las de Santander y la de La Caixa, "ya que son estrategias puras en línea con su idea de negocio inicial, mientras que la del BBVA es una estrategia híbrida que combina ambas posiciones, lo que a mi juicio tiene sus costes añadidos en términos de capital añadido a la propia estructura del negocio”, especifica.

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De entre los mayores bancos españoles, Galán considera “ligeramente más acertada” la estrategia de Santander que la de BBVA por las siguientes razones: “menor riesgo; mayor posibilidad de apropiación de activos intangibles vinculados con las relaciones comerciales con América Latina; acuerdo más específico al contexto Chino, es decir, con menos riesgo de apropiación del know how, y de competencia a medio y largo plazo en los mercados locales”.
En cualquier caso, Manuel Romera, director del sector financiero de IE Business School considera que ambas entidades españolas tienen “un modelo de negocio muy definido con capacidad para instaurarse en el gigante asiático. Se trata de un modelo de banca retail que tiene la capacidad de ser exportado allí, donde la gran mayoría de la población todavía no tiene contacto con las entidades financieras”.

“La banca española se ha expandido internacionalmente buscando mercados donde aprovechar la experiencia acumulada a nivel doméstico", señala Esteban García Canal, Catedrático de Organización de Empresas en la Universidad de Oviedo. Experiencia muy relevante, añade, "si tenemos en cuenta que el sistema financiero ha experimentado un enorme desarrollo en muy pocas décadas y que los procesos de consolidación en la industria han dotado a nuestros bancos de experiencia en los procesos de integración de fusiones y adquisiciones”.

García Canal, cree que esta experiencia acumulada “cobra especial importancia cuando los países hacia los que se expanden cuentan, además de con un gran tamaño, con un sistema financiero poco desarrollado y con tasas elevadas de crecimiento económico”. Él opina que en este contexto "la experiencia acumulada del banco le permite enormes posibilidades de negocio al entrar en otros países donde explotar con rapidez la oportunidades asociadas al desarrollo del sistema financiero”. China, añade, "reúne sobradamente estos requisitos, pero es, además, una plaza obligada para cualquier banco que aspire a contar con una presencia global. Con todo, al margen de que la regulación así lo exige, China es un mercado donde conviene entrar de la mano de un socio local, debido a las singularidades y riesgos del mercado”.

Puente hacia América Latina. Los grandes bancos españoles cuentan con una fuerte presencia en Latinoamérica, donde han llevado a cabo una importante expansión y han desarrollado una potente división comercial. Los expertos señalan que esto supone un arma de doble filo. Por un lado, les abre las puertas de las entidades chinas, muy interesados en el mercado suramericano, debido al creciente aumento de las relaciones comerciales entre china y la región americana. Por el otro, los bancos españoles podrán financiar ese comercio floreciente entre estas economías.
"Sin el mercado chino, no podemos ser uno de los diez principales bancos del mundo", ha señalado recientemente Juan Rodríguez Inciarte, consejero ejecutivo de Santander, en una entrevista al periódico China Daily. Inciarte insistió en el fuerte compromiso de la entidad con el mercado chino y explicó que el rápido crecimiento de los lazos comerciales y de inversión que mantiene el país con América Latina creará oportunidades de negocio para el Banco Santander.

BBVA recordaba en una nota de prensa publicada el pasado 5 de enero con motivo de la firman un acuerdo de cooperación con el Banco de Desarrollo de China que mantiene en el país con su socio Citic alianzas para desarrollar actividades de banca privada, pensiones y asesoramiento, "principalmente de las empresas que pretenden aprovechar los flujos entre China y América Latina".

Galán recuerda que las relaciones comerciales y de inversión entre Iberoamérica  y China han experimentado un enorme crecimiento estos dos últimos años y se espera continúen los próximos años, "generando un cambio estructural en las relaciones comerciales internacionales de la región Iberoamericana y China. Se espera que antes de 2015 China desplace a la Unión Europea como socio comercial de América Latina". Por ello, defiende que "posicionarse en China es ir pisando terreno de lo que será la locomotora del SXXI y ello genera riesgos y oportunidades".

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Guillén cree que la estrategia que están siguiendo los bancos es "similar a la que ha utilizado Telefónica en el mercado chino", ya que lo considera "una manera de cerrar el triángulo de las tres zonas". La española Telefónica, uno de los principales jugadores del sector de las telecomunicaciones en América Latina, cuenta actualmente con una alianza estratégica con China Unicom. El profesor de Wharton, mantiene que "las empresas españolas pueden jugar la baza de ayudar a la internacionalización de las compañías chinas al mismo tiempo que aprovechan para entrar en el mercado del país asiático".  

García Canal, por su parte, afirma que en la relación de las entidades españolas y las chinas se imponen las alianzas, "y en este contexto los bancos chinos susceptibles de participar en la alianza exigen algo a cambio de abrir la puerta del mercado chino a  su socio extranjero". "Esta moneda de cambio en el caso los bancos españoles viene siendo realizar proyectos de cooperación en América Latina, un área donde los bancos chinos empiezan a estar interesados", asegura este profesor de la Universidad de Oviedo, quien piensa que "los bancos chinos tienen también interés en internacionalizarse, pero por su escaso bagaje técnico y por las relaciones comerciales que existen con China y por las inversiones estratégicas en el área, prefieren hacer proyectos en América Latina antes que en Europa".

García Canal explica que "este tipo de alianzas por las que empresas con implantación geográfica complementaria se alían para competir en bloque a escala mundial no son una novedad. Han estado presentes en otras industrias como la energía, telecomunicaciones, aerolíneas, automóvil, entre otras. Estas alianzas son una forma por la que las empresas ganan presencia global sin asumir grandes riesgos y que una vez que la incertidumbre que rodea al proyecto desaparece, pasan a ser sustituidas por adquisiciones o a ser abandonadas, como ilustran las experiencias ya conocidas en buena parte de las industrias antes mencionadas".


El futuro español en China. "A corto plazo es muy difícil evaluar cuáles van a ser los beneficios que las entidades españolas obtengan de estos posicionamientos en China", destaca Romera. Es necesario esperar, dejar que pase el tiempo para comenzar a ver los resultados. Y augura que, a largo plazo, "un país como China, con gran capacidad de crecimiento económico, puede permitir ganar mucho dinero a los bancos españoles".

Para este profesor de IE Business School, "el siguiente movimiento que deben realizar las entidades españolas en el país asiático es expandir allí su red de oficinas, que están muy poco desarrolladas actualmente". Al mismo tiempo, cree que es importante "que los bancos extranjeros puedan unirse y formar un lobby que presione a las autoridades políticas para que amplíe la libertad de acción de las entidades financieras y permita que haya una mayor competencia en el sistema".
Mauro Guillén es de la misma opinión: "es un mercado bancario que todavía tiene que cambiar mucho en los próximos años". No descarta que, por ejemplo, entidades extranjeras como las españolas "puedan tener en un plazo de 15 o 20 años su propio negocio en el país", sin necesidad de estar presentes allí sólo a través de una empresa local. "Es necesaria alguna gran operación que haga cambiar algo la situación. Podríamos hablar de un gran intercambio accionarial o de una importante compra de activos", apunta. Y es que cree que este último será el camino a seguir por los bancos extranjeros en el país, ya que "no se puede comprar toda una entidad y es mejor ir adquiriendo negocios de alguien que los quiera vender, como está haciendo Santander en algunos países de Europa, adquiriendo financieras al consumo".