Santiago. La venta del canal televisivo Chilevisión al grupo mediático argentino Clarín por parte de su propietario y actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, no contaría con la aprobación de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, ni de su marido, el influyente político Nestor Kirchner.

Ante el interés del grupo argentino por adquirir Chilevisión (CHV) -ya presentó una oferta por US$140 millones, considerada la más atractiva junto a la oferta realizada por el grupo mexicano Televisa- informes de prensa hablan que las autoridades argentinas habrían hecho llegar a la cancillería chilena su disconformidad por la venta que pudiera hacer Piñera a Clarín, medio claificado como "enemigo" de los Kirchner, de acuerdo a La Tercera.

La historia de desencuentros entre los Kirchner y Clarín comenzó hace un par de años. En 2008, la cobertura entregada por el medio a las masivas protestas del sector agrícola contra las autoridades, no resultó ser del agrado de éstas.

A partir de entonces, comenzó una serie de disputas que han incluído envíos de 200 agentes fiscales hasta el diario, gestiones e influencias de la pareja presidencial argentina para quitarle un negocio de transmiciones televisivas de fútbol por US$30 millones y la aprobación de la polémica Ley de Medios en 2009 que perjudicaría al conglomerado periodístico. Los conflictos también se han llevado a las esferas personales de la dueña de Clarín.

Dicha polémica involucra ni más ni menos que a los hijos adoptivos de la dueña del conglomerado. Esta situación se explica a partir de solicitudes de la justicia para la realización de exámenes de ADN para Marcela y Felipe Noble Herrera -hijos adoptivos de Ernestina- a objeto de determinar si podrían ser hijos de detenidos desaparecidos de la dictadura argentina, es decir, robados y dados en adopción. 

La situación ya les ha valido a los Kirchner acusaciones de parte de los hijos de Herrera de usarlos como un arma más en sus peleas contra la madre de ellos.

Cálculos en el gobierno. En el gobierno chileno ya hacen lecturas de la pronta venta de Chilevisión. Y ésta es que no quieren que Chilevisíón llegue a correr el riesgo de transformarse en un canal opositor tras la futura venta, dado el perfil de Canal 13 argentino, propiedad de Clarín y claro opositor a los Kirchner.

Pero Ernestina Herrera no se complica y en medios argentinos se le atribuye una frase: "El poder pasa, los medios permanecen".