Deutsche Lufthansa AG traspasará a sus clientes los 130 millones de euros (US$169 millones) en costos por permisos de emisión de carbono que espera este año, debido a un nuevo marco de derechos de emisión de la Unión Europea (ETS, por su sigla en inglés).

La principal aerolínea de Alemania dijo este lunes que sumará los costos por ETS a su cargos por combustible, con lo que se convierte en la primera aerolínea en entregar detalles de cómo piensa lidiar con el gasto adicional.

"Frente a la intensa competencia, especialmente de compañías que no son de países de la Unión Europea, cuya producción está sujeta al comercio de emisiones en sólo un pequeño grado, Lufthansa tendrá que traspasar la carga por medio de los precios de los pasajes, como fue sugerido por la Unión Europea", dijo la aerolínea en un comunicado.

Pero en el corto plazo Lufthansa no elevará los recargos actuales, los que ha incrementado en el último mes -a entre 102 y 122 euros por tramo para sus vuelos intercontinentales y a 31 euros para sus vuelos nacionales y dentro de Europa-, los que había dicho que eran sólo para cubrir los costos más altos de combustible.

Para este año, todas las aerolíneas que aterricen o despeguen en territorio de la Unión Europea tendrán que justificar sus emisiones de CO2 como parte de una expansión del mayor mercado de carbono del mundo.

Las aerolíneas y sus asociaciones se han opuesto al esquema, incluso judicialmente. Afirman que grava más a un sector que ya está castigado por precios cada vez más altos para el combustible, por la feroz competencia y los impuestos nacionales.

El grupo de aerolíneas globales IATA ha dicho que estima que el costo anual para todo el sector por el ETS ascenderá a 2.800 millones de euros para el 2020 desde los 900 millones de euros de este año.

El mes pasado la máxima corte de Europa respaldó al plan, lo que significa que todas las aerolíneas tendrán que pagar por permisos de emisión, lo que provocó la ira de Estados Unidos y China.

Durante el 2012, las aerolíneas recibirán colectivamente permisos gratis equivalentes a un 85% de las emisiones totales del sector, pero como el límite se fijó sobre las emisiones entre el 2004 y el 2006, se anticipa que la mayoría de las aerolíneas tendrá que adquirir más permisos.

Lufthansa, que ha dicho que la competencia era demasiado dura para que las aerolíneas pudieran traspasar los costos a sus clientes, afirmó que necesitará comprar 35% de los permisos que necesita para el 2012.