Brasilia. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, quiere que el gobierno cobre a la gigante energética Petrobras cerca de US$10 por cada barril de crudo que sea usado en un plan de capitalización de petróleo por acciones, reportó el sábado el diario Folha de S.Paulo.

Una persona involucrada en las negociaciones dijo al periódico que el gobierno fijaría el precio cerca del rango defendido por la agencia regulatoria de energía y petróleo ANP, el que se ubica entre los US$10 y US$12 el barril.

Tal valor es mucho mayor a los US$5 a US$6 que tanto la gigante petrolera Petrobras, como analistas ven como justo, dada la incertidumbre de las operaciones en aguas profundas relativamente no probadas.

La valoración del crudo es un paso clave para calcular el tamaño de una inyección de capital para Petrobras.

El diario dijo que un precio más alto para el petróleo permitiría al gobierno aumentar su participación en Petrobras tras la capitalización.

Si el cambio de crudo por títulos es mayor a lo que los inversores han estimado entonces accionistas minoritarios tendrían que inyectar más dinero en la compañía para evitar una fuerte disolución, señaló Folha.

La compañía, con base en Rio de Janeiro, espera vender hasta US$25.000 millones en nuevos títulos a accionistas para septiembre y completar el plan de cambio de papeles por petróleo que el gobierno estima en hasta US$50.000 millones antes de la elección presidencial del 3 de octubre.

ANP y Petrobras han estado enfrentados por el precio, debido a que el gobierno está obligado por ley a maximizar el valor de los recursos para beneficiar a los ciudadanos del país que son propietarios de los recursos naturales bajo tierra.

Para Petrobras, que necesita dinero y el petróleo para cumplir con un ambicioso plan de producir miles de millones de barriles de rudo en aguas profundas en el océano, un precio más alto que US$6 haría que el emprendimiento sea más costoso y riesgoso.