Madrid. El Gobierno de España abrió el sábado un expediente a la aerolínea local Spanair, que la víspera anunció la suspensión de sus operaciones dejando a miles de pasajeros varados, y podría multar a la compañía con hasta 9 millones de euros (casi US$12 millones).

Spanair tomó la decisión después de que el Gobierno autonómico catalán suspendiera su aporte económico por el fuerte ajuste presupuestario causado por la crisis y luego de su intento fallido de incorporar a Qatar Airways.

La Generalitat de Cataluña participa en el 84,6% de capital de Spanair.

El Ministerio de Fomento español estudia posibles infracciones de la Ley de Seguridad Aérea y el incumplimiento del respeto al derecho de los pasajeros, lo que indicaría dos multas de 4,5 millones de euros (US$6 millones) y el retiro de la licencia.

"(Son) dos infracciones muy graves", dijo la ministra de Fomento Ana Pastor, en una rueda de prensa.

"El Ministerio de Fomento no cejará hasta que se asuma toda la responsabilidad de quien incumple las normas y quien pisotea los derechos de los ciudadanos", agregó.

Unos 23.000 pasajeros se habrían visto perjudicados por la suspensión repentina de los vuelos, según cifras facilitadas por medios, mientras que Pastor señaló que el número de vuelos afectados entre el sábado y el lunes es de 647.

A pesar de ello, la situación en los principales aeropuertos españoles parecía ser de normalidad, sin incidentes, con pocas filas y los pasajeros, resignados, intentando encontrar ubicaciones alternativas.

Spanair, que tiene unos 2.000 empleados, se centraba sobre todo en vuelos nacionales y europeos.