Madrid. La contracción del tráfico de cruceros en España durante el último año se debe a la madurez de algunos destinos, aunque también a la crisis, que ha llegado al sector con un cierto nivel de desfase, ha señalado el presidente del Organismo Público Puertos del Estado, José Llorca Ortega.

Llorca ha explicado que el tráfico de cruceros va muy asociado a la oferta turística y lúdica en tierra y, por tanto, hay que ser imaginativos y dar al sector nuevas ofertas, que permitan que los destinos maduros "vuelvan a ser verdes" y atractivos para los turistas.

En su opinión, quizá los más maduros están siendo los puertos del Mediterráneo, pero los del Cantábrico y, por supuesto, los canarios se están abriendo a nuevas ofertas y es por donde está creciendo en este momento el sector.

No obstante, ha considerado que el accidente del crucero "Costa Concordia" a principios del año pasado ha sido también un elemento fundamental para la reducción del tráfico en España, al perderse una oferta con circuitos que pasaban por Baleares y Barcelona.

Asimismo, en el caso de Cataluña, la tasa turística -que en los cruceros asciende a 2,5 euros por noche y pasajero- ha podido tener un impacto negativo, dado que se trata de un sector muy competitivo.

En este sentido, ha resaltado que las tasas portuarias son un elemento diferenciador que hace que las compañías navieras opten por un puerto o por otro y también por el denominado puerto base, que es aquel donde acaba o comienza la travesía.

Los cruceros "no duermen en los puertos", pero sí que hay pernoctación al inicio o al término de una travesía y, por tanto, quizá la tasa turística haya llevado a una contracción de las navieras que hayan optado por Barcelona como puerto base, ha apuntado.

Llorca ha recordado que el de los cruceros es un sector muy importante para la industria turística y la economía española en general, con más de 7,5 millones de pasajeros el pasado año y que, pese a estar en un fase de contracción del tráfico frente al récord de ocho millones de cruceristas en 2011, sigue representando el 8% del total del turismo extranjero en España, y genera aproximadamente 1.300 millones de euros anuales.

Desde el organismo, se quiere potenciar todos los puertos españoles, pese a que el tráfico de cruceros no deja importantes recursos en los puertos, pero "evidentemente hay que hacerlo por su función social y el servicio que prestan a la economía general del país".

Ha precisado que la tasa portuaria asociada al tráfico de cruceros no compensa los costes necesarios de las inversiones que hay que hacer para tener unos servicios de calidad en los puertos, pero, en cambio, supone una importante fuente de recursos para las ciudades y para el territorio.

A su juicio, casi todos los puertos españoles tienen turismo de cruceros y posibilidades de contar con una oferta interesante, como por ejemplo el de Bilbao, que prácticamente no tenía demanda de este tipo, pero la puesta en marcha del Museo Guggenheim ha hecho que sea una ciudad atractiva para el sector, ha agregado.

En su opinión, también el tren de alta velocidad abre unas posibilidades importantes al sector y la conexión Valencia-Madrid es paradigmática en ese sentido, ya que toda la oferta cultural de Madrid puede ser perfectamente asumida por parte del turismo de cruceros desde Valencia u otra ciudad.