Distribuir nuevas variedades de maíz resistente a sequías, para los granjeros africanos podría significar un ahorro de US$1.500 millones, incrementar los rendimientos en una cuarta parte y reducir la pobreza de algunos países en el continente, indicó un estudio.

La investigación publicada el jueves por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo con sede en México, que contó con aportes de otros institutos, se concentró en 13 países africanos, donde ha entregado maíz resistente a sequías en los últimos cuatro años.

El estudio describe el maíz como "la cosecha de cereal más importante en África", una línea de apoyo clave para 300 millones de personas en condiciones vulnerables.

El plan "Maíz Resistente a Sequías para África" busca acelerar la adopción de estas variedades de maíz.

"La visión de este proyecto es generar para el 2016 maíz resistente a sequías, que incremente la productividad promedio del cereal bajo condiciones minifundistas en un 20% o 30% en las granjas de lo adopten y llegue a 30-40 millones de personas", sostiene el estudio.

El plan también apunta a agregar un promedio anual de US$160-US$200 millones en granos adicionales a las cosechas de África, agregó.

Wilfred Mwangi, un economista agrícola keniano que participó en el proyecto, dijo que el maíz resistente exhibe rendimientos comparativamente mayores que superan a otras variedades aún si no hay sequías.

"Estamos diciendo que al compararlas con lo que sea que están cultivando ahora los granjeros, estas variedades tendrían un mejor rendimiento", dijo a Reuters en una entrevista telefónica.

Sequías repetidas estropearon en la década pasada millones de hectáreas de cosechas de alimentos en el sur de África, el Cuerno de África y el cinturón del Sahel, que se extiende desde Mauritania a Sudán. Níger y Chad han sido golpeadas particularmente este año por la falta de precipitaciones y millones de personas enfrentan el prospecto del hambre.

El estudio descubrió que en zonas con el mínimo riesgo de sequía, las variedades de maíz tolerante podrían ofrecer rendimientos un 22% y 25% mayores que en el 2007 -cuando comenzó el proyecto- para el 2016.

Pero en áreas muy secas donde podrían hay más riesgo de sequías y las cosechas se arruinan un 40% del tiempo, la mejoría era sólo de un 7% a 10%.

En el caso de que el maíz existente sea reemplazado completamente por la nueva variedad, el maíz extra cosechado representaría unos US$907 millones, según una estimación conservadora. Según un análisis optimista, podría generar US$1.530 millones.