Brasilia. La mala condición física de las carreteras en Brasil eleva en promedio 30,5% el costo en la transportación de granos como soja y maíz, según un estudio difundido hoy por la Confederación Nacional de Transportes (CNT).

La entidad indicó en su reporte que la situción es más problemática en las regiones norte y noreste del país, donde la transportación de estos productos agrícolas se eleva 48,3%, mientras que el incremento es de 26% en el sur y sureste.

El estudio incluye la opinión de los responsables en logística de las mayores exportadoras de soja y maíz en la nación sudamericana.

La CNT destacó que los caminos nacionales presentan condiciones "desfavorables" con relación a otras naciones que compiten en la exportación de soja y maíz.

Brasil cuenta con 1,7 millones de kilómetros de carreteras, de las cuales solamente 12,4% están pavimentadas.

El organismo consideró en su estudio que los ferrocarriles pueden ser más apropiados para transportar estos productos por el perfil geográfico del país, además de resultar más seguros, económicos y menos contaminantes que otros.

Estos caminos presentan un índice de pavimentación de 25 kilómetros por cada 1.000 kilómetros cuadrados de territorio.

El informe señaló que este índice es 18 veces menor en promedio que el existente en Norte América.

La CNT explicó que las deficiencias de los caminos genera un alto consumo de combustible, además de desgaste acelerado de la flota vehicular y mayor cantidad de accidentes, lo que a su vez encarece el costo del flete.

El organismo consideró como "inadecuada" la distribución de las diversas opciones para el transporte.

"Los problemas logísticos están asociados a la carencia y a la mala calidad de la infraestructura, a una inadecuada distribución modal, a la falta de incentivo y a la concentración geográfica de las estructuras disponibles", afirmó.

Indicó que todo ello también lleva a "la saturación" en la capacidad en algunas regiones, mientras que otras formas de transportación como el ferroviario y el acuático no cuentan con las inversiones necesarias.

El organismo consideró en su estudio que los ferrocarriles pueden ser más apropiados para transportar estos productos por el perfil geográfico del país, además de resultar más seguros, económicos y menos contaminantes que otros.

Las vías acuaticas, a su vez, pueden tener menor valor agregado en el precio final de las mercancías por su bajo costo.