El Banco Nacional de Desarrollo de Brasil aprobó este lunes el financimiento para el estadio Periodista Mario Filho, mejor conocido como Maracaná, el símbolo máximo de la infraestructura deportiva brasileña, y que será el protagonista del próximo Mundial de Fútbol en 2014.

El Bndes aprobó el financiamiento de US$238 millones para el Estado de Río de Janeiro, a través del programa “Bndes Arenas ProCopa”,  creado para financiar la construcción o renovación de los estadios sede de los partidos.

Se espera que tras los trabajos, el Maracaná reciba a más de 76.000 espectadores, con un tope de 75.000 durante los partidos del Mundial.

El proyecto también prevé modificaciones en el complejo deportivo del Maracaná, compuesto por el Estadio de Atletismo Celio de Barros, el Parque Acuático Julio Delamare y el Maracanãzinho.

La renovación incluye la demolición parcial y reconstrucción de gradas, refuerzo estructural y la construcción de rampas de acceso nuevas, rediseño y cambio en las dimensiones del campo y la instalación de una nueva cobertura, aumentando la ya existente.

La estimación es que producto de estos trabajos se van a generar alrededor de 2.000 empleos directos durante la ejecución de las obras, y otros 10.000 indirectos durante la fase operativa.

El préstamo otorgado al Estadio Maracaná es el mayor que ha entregado el programa “Bndes ProCopa Arenas”, que ya ha aprobado el financiamiento para los trabajos de construcción o remodelación de centros deportivos en Amazonas, Bahía, Ceará, Mato Grosso.

Desde el Mundial de Alemania 2006, FIFA ha implementado el Programa Green Goal en los países sede de las Copas del Mundo.  Brasil no ha sido la excepción y es por esto que el proyecto de renovación del Maracaná también busca cumplir con los criterios de cuidado al medioambiente.

El programa Green Goal  se basa en identificar y evitar, o reducir al mínimo, las posibles consecuencias negativas de estos magnos eventos deportivos.