San Juan Nepomuceno. Bomberos voluntarios de San Juan Nepomuceno y del  distrito de Independencia, guardaparques y vecinos están luchando denodadamente para tratar de controlar el fuego en la reserva boscosa. 

Sin embargo, la voracidad de las llamas supera al reducido grupo de 30 personas que ya están extenuados por la difícil tarea, por lo que piden urgente refuerzo. 

Además, tropiezan con   la falta de alimentos. La Secretaría del Ambiente (Seam) hasta este jueves no envió víveres para los voluntarios. 

Solo la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) remitió unos paquetes de fideos, maní, coquitos y aceite. No obstante,  esto no es lo que se necesita para el  extremado esfuerzo que hacen.

Los bomberos voluntarios señalaron que en el lugar se necesita de comida enlatada que se pueda transportar en la mochila, ya que nadie puede estar cocinando en el monte en llamas. Además por la topografía del lugar, con muchas pendientes y serranías, difícilmente los bomberos puedan aislarse para alimentarse.

Sin embargo, mediante una gacetilla de prensa, la Seam informó a la ciudadanía que la institución está coordinando los trabajos en la reserva natural. Por otra parte, el único responsable y quien trata de organizar la lucha es el jefe de los guardaparques, Julián de los Santos, quien  hace  lo que puede con pocos recursos y mucha voluntad. 

El secretario de Medio Ambiente de la Gobernación, Esteban Chávez, llegó al lugar con un cargamento de leche y otros elementos que puedan necesitar los bomberos. 

El gobernador de Caazapá, Celso Troche (ANR), señaló que la institución a su cargo pretende ayudar, y enfatizó que si no hay recursos, la Gobernación conseguirá de cualquier manera, incluso  de su bolsillo, pero el principal problema es que nadie sabe qué se debe hacer.   

“Falta que algún funcionario de la Seam coordine el trabajo”, sostuvo.

Un grupo de pobladores, bomberos y  funcionarios del Instituto Forestal Nacional (Infona), encabezados por la  Ing. Raquel Acuña, comprobó que el  fuego ya consumió más de 700 hectáreas y si no se toman las medidas necesarias, amenaza con arrasar con una parcela de más de 3.000 hectáreas. 

Lamentablemente, el director de Áreas Protegidas de la Seam, Rafael González, desde su oficina de Asunción informó este miércoles que el fuego recién consumió 50 hectáreas, cuando en realidad ya eran más de 500 hectáreas de bosque.

Este jueves  el fuego se dirigía hacía el sector este. Si esto continúa así,  la situación será incontrolable.

Los bomberos y otros voluntarios criticaron la falta de apoyo de las autoridades que deberían estar involucradas en esta lucha, especialmente de la Seam. 

Además, indicaron que desde la oficina no lograrán coordinar los   trabajos de lucha contra el fuego, que está consumiendo la reserva más importante del departamento de Caazapá.