Río de Janeiro. El estatal Banco do Brasil informó hoy que un total de 9.409 empleados se inscribieron al plan de jubilación anticipada lanzado por la dirección, como parte de las medidas para la reorganización institucional.

     De acuerdo con la mayor entidad financiera de América Latina, el período de inscripción al plan de jubilación concluyó el pasado 9 de diciembre y tenía como objetivo la inscripción de 18.000 trabajadores.

     Detalló que con la desvinculación de los empleados, la reducción en los gastos de personal debe totalizar 1.400 millones de reales (unos US$420 millones), aunque habrá otra por unos 2.300 millones de reales (US$685 millones) en 2017.

     El Consejo de Administración del Banco do Brasil anunció a finales de noviembre pasado un conjunto de medidas de reorganización institucional, entre las que se prevé el cierre de agencias y el incentivo de jubilaciones.

     Tras la reorganización de la red de atención, 379 agencias serán transformadas en puestos de atención al cliente y 402 serán desactivadas.

     "El ahorro anual con los gastos administrativos, excepto los de personal, es de unos 750 millones de reales (unos US$225 millones)", indicó el Banco do Brasil.

     Detalló que 450 millones de reales (US$135 millones) se deberán a la nueva estructura organizativa y 300 millones (US$90 millones) a la reducción de gastos con transporte de valores, seguridad, locación y condominios, y manutención de inmuebles, entre otros.  

     Para disminuir sus gastos en personal, la entidad ofrece una reducción de 8 a 6 horas al día en la jornada laboral para 6.000 asesores de la dirección general y superintendentes, con el objetivo de bajar en 16,25% el ingreso medio.

     Con el cierre de oficinas, la entidad pretende incentivar la apertura de 255 unidades de atención digital en 2017, con lo que espera a su vez aumentar el número de clientes atendidos de esta forma de 1,3 millones (en la actualidad) a 4 millones para finales del próximo año.

     En el primer semestre de 2016, el Banco do Brasil tuvo un beneficio neto de 4.824 millones de reales (unos US$1.540 millones), es decir, 45,3% menos respecto al mismo periodo del año anterior.