Venice, EE.UU. La máxima funcionaria del medioambiente del Gobierno de Estados Unidos visitará la costa del Golfo de México este domingo, mientras el gigante energético BP Plc busca contener un creciente derrame de petróleo.

La jefa de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en inglés), Lisa Jackson, planea regresar al Golfo para supervisar la respuesta del organismo, mientras el secretario del Interior, Ken Salazar, viajará al Centro de Comando de BP en Houston para recibir una actualización de parte del equipo científico general que trabaja en el problema.

Las misiones de los dos miembros del gabinete subrayan la creciente apuesta económica y política del Gobierno de Obama en su manera de tratar el desastre ambiental, que empeora a cada momento mientras el petróleo fluye desde un pozo roto en el lecho marino.

Salazar también deberá dirigirse a los medios el día después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama culpó del derrame a "una falta de responsabilidad" en BP. Obama también presentó una comisión que va a investigar el desastre.

El presidente demócrata, en su discurso semanal por radio e internet, dijo el sábado que las perforaciones frente a la costa podrían seguir adelante sólo si existen garantías de que tales accidentes no se volverán a repetir.

El derrame ha generado grandes cuestionamientos sobre una propuesta previa de Obama para expandir las perforaciones mar adentro como parte de una estrategia para ganar el apoyo republicano y aprobar su proyecto de ley de cambio climático.

Analistas dicen que el creciente daño ecológico y económico podría también convertirse en una responsabilidad política del Gobierno de Obama antes de las elecciones legislativas de noviembre.