Río de Janeiro. La estatal brasileña Eletrobras, mayor empresa eléctrica de América Latina, informó este jueves que el año pasado registró pérdidas récord por 6.800 millones de reales (unos US$3.400 millones), que atribuyó a una ley impulsada por el gobierno para reducir las tarifas eléctricas.

Las pérdidas en 2012 del grupo que controla la mayoría de las generadoras y transmisoras eléctricas del país contrastaron con el beneficio neto por 3.700 millones de reales (US$1.850 millones) en 2011.

La Eletrobras, empresa controlada por el Estado pero con acciones negociadas en la Bolsa de Sao Paulo, atribuyó en un comunicado las elevadas pérdidas del año pasado a los "efectos atípicos" provocados por el conjunto de leyes anunciadas en septiembre pasado por la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, para reducir las tarifas eléctricas de los consumidores.

Mediante decretos ejecutivos ya refrendados por el Congreso, el gobierno le propuso a todas las concesionarias de energía anticipar la renovación de los contratos que vencían hasta 2017.

La condición para la prórroga de las concesiones fue la limitación de las ganancias de las generadoras, transmisoras y distribuidoras, como forma para poder reducir los costos de la energía para los consumidores.

Las leyes también redujeron el valor que el Gobierno pagaría por activos aún no amortizados de las concesionarias que rechazaran la propuesta de anticipar la renovación de los contratos.

Según la empresa eléctrica, los contratos onerosos y las indemnizaciones generadas por los citados "efectos atípicos" generaron un costo extraordinario de 10.085 millones de reales (unos US$5.042,5 millones), que afectó directamente el beneficio bruto de explotación (Ebitda).

Además de provocar una fuerte caída en el valor de las acciones de Eletrobras que son negociadas en la Bolsa de Sao Paulo, la nueva legislación también le acarreó elevadas pérdidas a la estatal.

Según la empresa eléctrica, los contratos onerosos y las indemnizaciones generadas por los citados "efectos atípicos" generaron un costo extraordinario de 10.085 millones de reales (unos US$5.042,5 millones), que afectó directamente el beneficio bruto de explotación (Ebitda).

El Ebitda de la empresa, que en 2011 había sido positivo en 6.028 millones de reales (unos US$3.014 millones), en 2012 quedó negativo en 6.173 millones de reales (US$3.086,5 millones).

La estatal admitió igualmente que, excluidos los efectos extraordinarios, el resultado de la empresa en 2012 fue en un 56,3% inferior al de 2011 como consecuencia del contrato oneroso de Jirau, una hidroeléctrica en construcción en la Amazonía.

Pese a ello, los ingresos operacionales de la compañía saltaron un 16,6% frente a los de 2011 y se ubicaron el año pasado en 34.064 millones de reales (unos US$17.032 millones).

La Eletrobras agrupa doce subsidiarias, una empresa de participaciones en otras compañías, un centro tecnológico y la mitad del capital de Itaipú, la segunda mayor hidroeléctrica del mundo y que Brasil comparte con Paraguay.