El nivel de agua en el mayor reservorio del estado de Sao Paulo, que es responsable del abastecimiento de 6,5 millones de personas, subió hoy tras la tempestad que castigó el martes al estado más poblado de Brasil y registró su primera recuperación tras ocho meses de evaporación del líquido.

El nivel de agua en las represas que componen el sistema de la Cantareira, amenazado por la intensa y prolongada sequía que sufrió el sudeste de Brasil este año, subió del 6,7% de su capacidad el martes al 7,0% este miércoles, informó hoy la Compañía de Saneamiento Básico del Estado de Sao Paulo (Sabesp).

Se trata de la primera vez que el reservorio recupera parte de su capacidad desde el 16 de abril pasado, según los cálculos de la compañía de abastecimiento.

Sabesp también registró aumento de los niveles de líquido en otros cinco sistemas usados para suministrar agua al estado más rico, poblado e industrializado de Brasil.

Sao Paulo sufrió este año su peor crisis hídrica desde 1930, con una sequía que disparó la alarma en todos sus reservorios y que obligó al Gobierno a estudiar hasta la posibilidad de un racionamiento en el suministro.

Las lluvias del segundo trimestre del año en el sudeste de Brasil fueron muy inferiores a las esperadas y las precipitaciones registradas desde noviembre tan sólo habían servido para mantener estables los niveles de los reservorios.

Sin embargo, las tempestades que castigaron el lunes y martes el estado de Sao Paulo, causantes de la muerte de una persona, deslizamientos de tierras en algunas áreas y bloqueos en importantes vías, también trajeron una subida de los niveles de agua.

De acuerdo con Sabesp, tan sólo el martes la lluvia sobre la región de la Cantareira llegó a 52,4 milímetros, el 24% de toda la precipitación esperada para diciembre.

Para evitar un racionamiento de agua, el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, anunció la semana pasada que la gobernación impondrá multas a los habitantes que aumenten injustificadamente su consumo de agua a partir del 1 de enero.

La medida prevé un pago de un 20% adicional en la cuenta de agua a quien aumente su consumo hasta en un 20% y una tasa extra del 50% a quien aumente su consumo en más del 20%.

Como consecuencia de la sequía, ciudades del interior del estado de Sao Paulo como Campinas e Itú afrontan situaciones extremas por la falta de suministro.

La sequía, que se extiende también a otras regiones del país, puede tener repercusiones en otros sectores de la infraestructura, como el suministro eléctrico.