Santiago. La mina chilena Escondida, el mayor yacimiento de cobre del mundo, produjo 1,103 millones de toneladas métricas del metal rojo durante 2009, una caída del 12% en comparación a las 1,255 millones de toneladas producidas en 2008.

Según la empresa, la caída se explica por la menor ley del mineral, que perjudicó la producción de concentrado de cobre, dificultades para recuperar metal y problemas en un molino SAG de la planta de concentrados de Laguna Seca, informó Escondida.

Durante el año, Escondida produjo 775.731 toneladas de cobre contenido en concentrados y 327.245 toneladas de cátodos de cobre.

La producción de concentrados disminuyó 22,2% interanual, mientras que la de cátodos -grandes láminas de cobre de una pureza de 99,99%- subió 27,1%.

La mayor producción de cátodos se debió a la mejoría de las tasas de recuperación y a un incremento en el nivel de actividad y una acumulación de mineral en los acopios de material procesado.

En 2009, Escondida registró una ganancia neta de US$3.570 millones, una caída del 10,5% frente al año anterior, con ventas de US$8.320 millones, que fueron 15% inferiores a los niveles de 2008.

Escondida es controlada y operada por BHP Billiton, con una participación del 57,5%.

La anglo-australiana Rio Tinto es dueña de 30% y un 10% está en manos de un consorcio japonés encabezado por Mitsubishi. El restante 2,5% está en manos de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial.