Río de Janeiro. El mercado de la energía eléctrica de Brasil sufrirá un choque de oferta en los próximos años debido a la caída del consumo y a la entrada de nuevos proyectos energéticos, algo que ha provocado que este año ya se desconectaran algunas térmicas, según pronosticó hoy el Gobierno brasileño.

Según explicó el secretario de planeamiento y desarrollo energético del Ministerio de Minas y Energía, Altino Ventura Filho, los proyectos de energía que entrarán en operación en 2016 y en 2017 son mayores que la demanda para el período. Los proyectos fueron contratados el año pasado en subastas del tipo A3 y A5, cuando se imaginaba una demanda mayor de la que se prevé ahora.

Con la desaceleración de la economía nacional y el aumento del precio de la energía, hubo una reducción en la demanda. La previsión es que en 2016 hay una oferta adicional de energía de aproximadamente 8.000 MW y otros 11.000 en 2017, según Ventura.

"Estas plantas se definieron en las subastas A-5 y A-3. Están ya bajo construcción y fueron definidas en una previsión de mercado mayor que la actual en función de la situación que estamos atravesando. Esto creará un shock de abastecimiento", explicó a la prensa.

"Esta cantidad de energía es significativa y ante el reducido mercado podemos decir que la situación de la oferta tiende a caminar a una situación cómoda", agregó.

Según él, la oferta de energía nueva prevista para 2015 es superior a los 6.000 MW adicionales disponibilizados el año pasado, pero el consumo de energía este año será menor que el del año pasado.

La caída de la demanda y la entrada en funcionamiento de nuevos proyectos hará que se apaguen algunas térmicas a finales de año, tras ser encendidas desde 2014 para suplir la demanda ante la fuerte sequía que afecta el país y que redujo el nivel de almacenamiento de las hidroeléctricas.