Lima. La estadounidense Renco Group y su filial Doe Run Perú iniciaron un arbitraje internacional en contra del Estado peruano por una disputa empresarial en torno al mayor complejo metalúrgico del país andino, dijo a Reuters una fuente del gobierno.

Renco Group -que controla el complejo La Oroya de Doe Run Perú, que una vez fue el sexto exportador de metales de la nación sudamericana- presentó una demanda ante el Centro Internacional de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), dijo la fuente del Gobierno con conocimiento del tema.

La empresa pide una indemnización de US$800 millones, precisó el diario local Perú 21 en su sitio web.

Un portavoz de la empresa se abstuvo de comentar al respecto.

Los problemas de la empresa se profundizaron en el 2009 al no poder garantizar al Estado peruano la concreción de un plan ambiental por unos US$150 millones.

En enero, la empresa había notificado su intención de comenzar un proceso de arbitraje internacional enmarcado dentro del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Perú por el "incumplimientos del Gobierno en honrar sus obligaciones legales".

En ese momento, Renco dijo entre otras cosas que el gobierno incumplió un compromiso de remediar los suelos de La Oroya, donde está ubicado el complejo metalúrgico, luego de que la estatal Centromín operara el complejo durante varios años sin cuidar el medio ambiente.

Paralización desde hace dos años. El complejo está paralizado desde hace casi dos años por problemas financieros y el incumplimiento de un plan ambiental por parte de la empresa en La Oroya, una de las zonas más contaminadas del planeta.

Doe Run Perú también afronta actualmente un proceso en el ente estatal que resuelve las insolvencias de las compañías en el país.

Los problemas de la empresa se profundizaron en el 2009 al no poder garantizar al Estado peruano la concreción de un plan ambiental por unos US$150 millones.

Asimismo, Doe Run Perú debe unos US$100 millones a sus proveedores de minerales, como la productora de metales preciosos Buenaventura.

La paralización de las operaciones de Doe Run Perú sumió en la incertidumbre a 3.500 trabajadores directos y a otros 16.000 indirectos.

Perú es segundo productor mundial de plata, el tercero de cobre y el sexto de oro.