Directivos de la empresa Cemex, la industria cementera más grande de México, manifestaron su interés de invertir en la Industria Nacional del Cemento (INC) y transferirle su tecnología. Así le manifestaron al presidente de la estatal paraguaya, Carlos Krüssel Llano, durante una visita que realizó el funcionario a la planta mexicana la semana última.

Krüssel viajó para realizar una gira por las plantas y ver la experiencia de Cemex en la provisión de servicios y otros productos, tales como concretos y prefabricados, según informes de la INC. La idea es llevar adelante un proyecto para el montaje de una concretera o prefabricados, que la industria mexicana produce en gran escala.

El sondeo es para ampliar la gama de servicios y productos, una vez que se realice la inversión que incrementará la capacidad de producción de la INC.

El titular de la cementera estatal también informó que observó la experiencia de Cemex en el trabajo con gobiernos, específicamente en la provisión de insumos para viviendas prefabricadas, considerando que la firma se dedica a proveer modelos de proyectos gubernamentales para viviendas e infraestructuras.

“Ellos tienen especial interés en invertir en la INC y transferir tecnología, de suma importancia en los tipos de concretos para diferentes tipos de edificios. Tienen sistemas de alta eficiencia y eso lo estaríamos analizando en la visita que sus técnicos estarían haciendo a nuestras plantas”, enfatizó Krüssel.

La empresa mexicana pone a disposición de la INC la amplia gama de servicios y productos como concretos (concreto poroso, fraguado rápido, antibacteriano, autocompactante, alta resistencia), portafolio de servicios técnicos, ingeniería y proyectos, optimización de las plantas, operaciones y mantenimiento y todas las opciones de tecnologías desarrolladas por Cemex.

El interés expresado por Cemex se suma al proyecto presentado por la industria cementera española Cefisa, que la semana pasada presentó un plan de modernización de la INC, que incluye distintas fases y montos de inversión, desde la modificación de la matriz para el cambio de combustible, hasta la reforma total de la planta, molinos y embolsadoras.

El titular de la INC no detalló las condiciones de la inversión que desea realizar esta industria, aunque semanas atrás, Krüssel había adelantado que no se maneja, de manera oficial, ninguna capitalización de la cementera proveniente desde el sector privado.

US$40 millones. El Estado invertirá en la INC US$40 millones para cambiar el sistema de combustión del horno de clínker, ampliar la capacidad productiva y hacer frente a millonarios contratos que fueron firmados sin calce presupuestario.

Los gremios de la construcción sostienen que esa salida no sería lo más indicado para una inversión por parte del Estado en la cementera, sobre todo teniendo en cuenta los nefastos antecedentes de corrupción en el lugar.

La propuesta de los empresarios es que, aprovechando el actual gobierno liberal, se permita el ingreso del capital privado a la Industria Nacional del Cemento.