Monterrey. La cementera mexicana Cemex, una de las mayores del mundo, dijo este lunes que acordó con sus acreedores extender entre tres y cuatro años deudas que vencían en el 2014, en una bocanada de aire fresco para sus apretadas finanzas.

Cemex detalló que un 92,6% de sus acreedores aceptó modificar un acuerdo de financiamiento firmado en el 2009 para intercambiar la deuda y enmendar algunas de las condiciones establecidas en el contrato.

La cementera agregó que algunos acreedores aceptaron intercambiar su deuda por US$500 millones en notas de alto rendimiento que vencen en el 2018 y que el resto de los pasivos se canjeó por nuevos créditos y bonos privados que maduran en el 2017.

Cemex buscaba intercambiar alrededor de US$7.200 millones de deuda con vencimiento en el 2014, que eran parte de los US$15.000 millones que logró refinanciar en el acuerdo del 2009.

Desde entonces, la cementera hizo malabares para pagar la mitad de los pasivos con fondos generados con la emisión de acciones y nueva deuda, así como de la venta de activos y su flujo de efectivo.

La oferta, que inició en julio y se entendió tres semanas más de lo originalmente planeado, concluyó el viernes pasado.

Las acciones de Cemex perdían un 0,19% en la bolsa local a 10.45 pesos a las 14:02 GMT, mientras en Nueva York caían un 0,37% a US$8.06.