Monterrey, México. La productora mexicana de harina de maíz Gruma aseguró que se encuentra en negociaciones con el gobierno de Venezuela para determinar el monto de la compensación que recibirá por la expropiación de su filial Monaca.

Venezuela decretó el 13 de mayo la expropiación de Monaca, la mayor de las dos subsidiarias de Gruma, en momentos en que enfrenta serios problemas en la oferta de algunos alimentos y está azotada por una contracción económica, así como por la inflación más alta del continente.

Días después, las autoridades de Venezuela emitieron una resolución para tomar el control temporal de su otra filial, Demaseca.

Gruma dijo que el gobierno del presidente Hugo Chávez inició una investigación contra de Demaseca y ordenó la ocupación, a partir de 25 mayo y por 90 días.

"No podemos asegurar que el gobierno de Venezuela no expropiará nuestras operaciones restantes en dicho país", señaló la firma mexicana, en una nota publicada en internet.

Gruma agregó que tanto Demaseca como Monaca operan normalmente y que está en negociaciones con el gobierno venezolano para determinar la compensación que será pagada por la expropiación de la última.

El gobierno de Hugo Chávez ha llevado a cabo decenas de expropiaciones, desde millonarios proyectos petroleros y cementeras hasta frigoríficos, mercados y una universidad.

Las operaciones de la también mexicana cementera Cemex en Venezuela fueron expropiadas en 2008 y la empresa ha solicitado un arbitraje internacional para reclamar una compensación por la medida en su contra.

Con información de Reuters