México DF. Treinta de las 32 plantas de proceso que conforman la Refinería de Cadereyta,  continúan trabajando con toda normalidad, luego de la explosión sufrida este martes, que dejó un muerto y nueve heridos. Las plantas que preventivamente se encuentran fuera de servicio son dos, la hidrodesulfuradora de gasóleos y la coquizadora.

La refinería tiene una capacidad de refinación de 215.000 barriles por día (bpd), que se verá reducida a 200.000 bpd por un período no definido, dijo la empresa, destacando que el abasto de combustible en la región está garantizado.

La empresa explicó que sigue investigando las causas de la explosión que costó la vida a un trabajador y dejó a una decena más lesionada.