Arequipa. Southern Copper, una de las mayores cupríferas del mundo, buscaría establecer contratos de venta de cobre a China desde el 2013, a la vez que no vislumbra problemas en sus entregas a Europa, pese a las turbulencias financieras en la zona euro.

El presidente ejecutivo de Southern Copper, Oscar González, precisó a Reuters en la noche de este martes que podrían fijar contratos con clientes en China, el país que más cobre consume en el mundo, al concluir la expansión de una mina en Perú o si logra desarrollar un postergado proyecto en el país andino.

"A la hora que tengamos nuestra expansión de Toquepala o si sale el proyecto Tía María sí buscaríamos venderle a China", afirmó el ejecutivo en el marco de la convención minera Perumin realizada en la sureña ciudad de Arequipa.

El ejecutivo precisó que por el momento venden algunos excedentes al país asiático a través de intermediarios o traders.

La empresa vende el 25% de su producción a Europa y otro 23% a Estados Unidos, el segundo consumidor mundial de cobre.

Southern Copper también vende a clientes en Perú y Brasil, explicó González.

"Con nuestros clientes tenemos años de estarle vendiendo y no esperamos ningún problema para que ellos nos sigan comprando", afirmó.

Southern Copper, controlada por Grupo México, se encamina a aumentar este año en un 30%  su producción en Perú y México, para alcanzar unas 600.000 toneladas del metal utilizado ampliamente en la construcción y energía.

La empresa Southern Copper opera en Perú las minas Cuajone y Toquepala, donde se duplicaría la capacidad de molienda desde el 2013, y la fundición Ilo.

En México, la firma controla los yacimientos La Caridad y Buenavista del Cobre, mina llamada anteriormente Cananea y cuya producción fue paralizada durante tres años por una huelga.

En Perú, Southern Copper tiene en carpeta otro gran proyecto cuprífero, Tía María, de unos 1.000 millones de dólares, cuyo estudio ambiental fue rechazado por el Gobierno del ex presidente Alan García.

El estudio ambiental de Tía María, que elevaría la producción de la minera en 120.000 toneladas de cobre por año, fue rechazado por las autoridades del anterior Gobierno luego de violentas protestas de pobladores en contra del proyecto.

Pero González dijo que hubo un acercamiento con el nuevo gobierno del mandatario Ollanta Humala y que esperan retomar el diálogo en busca del desarrollo del plan.