Ciudad de México. La recuperación de las alicaídas actividades de Teléfonos de México, cuyas ventas y márgenes sufren presión debido a la competencia, depende de nuevos servicios, como la televisión pagada, debido al escaso margen para grandes medidas de recorte de costos.

El magnate mexicano Carlos Slim, quien compró en 1990 una participación de control en Telmex, como se conoce a la compañía, ha evitado los despidos, incluso durante fuertes recesiones, y se ha concentrado en mejorar el servicio al cliente y expandir las actividades de la empresa para acomodarse al tamaño de su fuerza laboral.

Por esta razón, Telmex ha evitado conflictos con el poderoso sindicato de telefonía, que representa a alrededor de un 76% de sus trabajadores.

Michel Morin, analista de telecomunicaciones y medios de Barclays Capital, dijo que Telmex ha tratado de ofrecer oportunidades de crecimiento para su personal. El analista añadió que muchas personas abandonaron la compañía por medio de la reposición natural de personal, lo que ha permitido manejar la estructura de costos a lo largo del tiempo.

La nómina salarial de Telmex se redujo gradualmente hasta los 52.946 empleados a fines del año pasado, en comparación con los cerca de 64.000 trabajadores de 2002, según informes presentados a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos.

Morin dijo que nunca se vio una reducción masiva y que no cree que se produzca una ahora. El analista otorga a los ADR de la compañía una recomendación de ponderación inferior y un precio indicativo de US$13.

Representantes de Telmex declinaron entregar comentarios para este artículo.