Ciudad de México. “La principal oportunidad de crecimiento para Urbi en los próximos años es lograr una caja robusta que usaremos para proyectos productivos, pequeños, flexibles, altamente revolventes y muy rentables”, aseguró el director general de la desarrolladora de vivienda, Román Álvarez.

Bajo este nuevo camino, la empresa propone un nuevo plan de negocios para el siguiente lustro, el cual fue aprobado por el Consejo de Administración. En él estima generar ingresos entre 1,400 a 1,500 millones de pesos (unos US$78.3 millones) para este año, lo cual representaría un incremento de aproximadamente 60% respecto del cierre estimado para el 2017.

El directivo previó que el 90% de los ingresos provendrán de la venta de vivienda de proyectos propios y de terceros. El otro 10% por la venta de tierra y de activos no estratégicos.

Urbi contempla colocar viviendas a un precio más alto, pues en el 2016 éstas se vendieron a 341.000 pesos (US$17.821), en promedio, frente al precio actual de 478,000 pesos (US$24.981).

En el plan quinquenal propone, además, lograr un margen bruto de alrededor de 30% y un margen Ebitda de 16% para el 2021.

El plan apunta a generar utilidades entre 300 a 500 millones de pesos (unos US$26.1 millones) para el 2018.

“Con mucho menos vivienda estamos garantizando indicadores financieros que implican la concentración en un mercado que resulta mucho más atractivo en margen”, sostuvo el directivo.

Urbi fue una de las cuatro desarrolladoras de vivienda más grandes del país, que en sus mejores años llegó a vender alrededor de 35,000 casas, muy lejos de las más de 3,000 colocadas en el 2016 y de las 850 que reportaron hasta el tercer trimestre del 2017.

Urbi contempla colocar viviendas a un precio más alto, pues en el 2016 éstas se vendieron a 341.000 pesos (US$17.821), en promedio.

Para este 2018 la piedra angular del negocio no será desarrollar un gran número de viviendas, sino invertir en proyectos pequeños y rentables que fondeará con el excedente de flujo de efectivo y líneas de crédito disponibles.

Al tercer trimestre de 2017, la compañía reportó 222 millones de pesos (US$11.6 millones) de caja excedente y para el cuarto trimestre estima generar 109 millones de pesos (US$5.6 millones) de flujo de efectivo, por lo que prevé cerrar con más de 200 millones de pesos (US$10.4 millones).

Román Álvarez explicó que hay un cambio fundamental en su plan quinquenal actual al anterior, ahora no hablan de número de viviendas, sino de volumen de viviendas y mayor control financiero de la compañía, lo cual “es un viraje muy importante”.

“El plan de negocios 2018‐2022 marca un parteaguas en la historia de la compañía porque muestra utilidad y contribuciones para los indicadores financieros principales que serán positivos durante el 2018 en materia de Ebitda, retorno sobre capital y flujo libre de efectivo”, reiteró.

Confió en que su plan de negocios no se verá impactado por la volatilidad e incertidumbre que podrían generar las elecciones presidenciales en México, pues dijo que los movimientos que pudiera haber no afectan el tamaño del mercado ni la necesidad de 300,000 viviendas nuevas que se demandarán en el país durante el 2018.

Por otra parte, el director presumió que Urbi es la desarrolladora de vivienda que cotiza en el mercado con la deuda financiera más baja del grupo de empresas públicas vivienda. Estimó que cerrarán el 2018 con un apalancamiento de entre 600 a 700 millones de pesos (US$36.5 millones).

Hasta septiembre pasado tenía una deuda de 340.5 millones de pesos (US$17.7 millones), proveniente de créditos puente. Actualmente, siete instituciones financieras otorgan financiamiento a Urbi.

“Con los créditos que nos han autorizado ya llevamos 160 millones de pesos (US$8.3 millones) de líneas de crédito autorizadas. La confianza que están dando las instituciones le dan tranquilidad al mercado de que el plan de negocio que presentamos al consejo tiene mucha viabilidad”, manifestó Alvárez.

Incluso, planean solicitar nuevas líneas de crédito para financiar la infraestructura dentro de sus desarrollos, así como para nuevos proyectos. Entre ellos está un contrato por 60 millones de pesos (US$3.13 millones) financiar 445 viviendas ubicadas en un proyecto en Monterrey, Nuevo León. Adicionalmente, tiene autorizado tomar un crédito por 22.8 millones de pesos (US$1.19 millones) para el desarrollo de 116 viviendas.

El directivo de Urbi que llegó para sanear las finanzas de la viviendera, luego de haber salido de concurso mercantil en el 2016, consideró que “este es un momento extraordinario para voltear a ver a algunas compañías cuyas acciones están subvaluadas y tomar posiciones”, dijo.

Las acciones de la viviendera cerraron en la última cotización del 2017 en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) a un precio de 5.80 pesos (US$30,3) por unidad. El año pasado finalizaron con una minusvalía de 22.66%.

“Tenemos confianza absoluta de que vamos a lograr los objetivos que nos hemos trazado. Nos sentíamos fuertes en el 2016, nos sentimos fuertes en el 2017 y vamos a demostrar que estamos fuertes en el 2018. Hay un cambio que va a ser contundente en números en el 2018 y es la confianza que nos están mostrando las instituciones financieras”, concluyó el directivo.