Como resultado de la implementación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), la Alianza por la Salud Alimentaria (ASA), reveló que hay una reducción de 10% en la compra de refrescos y bebidas azucaradas en el país.

Alejandro Calvillo, director del Poder del Consumidor, informó que el 52% de los encuestados consume menos refresco y bebidas saborizadas en comparación con el año pasado.

"Ponerle un impuesto (…) fue una buena decisión pues tiene el objetivo de disminuir la obesidad y diabetes; ya que se estima que el costo de la obesidad es de 80.000 millones de pesos anuales (US$5.932 millones)", dijo.

Al presentar los resultados de la Encuesta Nacional en la percepción pública del refresco, bebidas azucaradas y su impacto a la salud, se informó que incrementó en 13% el consumo de agua embotellada en el país.

Anteriormente, el subsecretario de ingresos en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Miguel Messmacher, reconoció que hay una caída en el consumo de los alimentos gravados con IEPS; lo que sustenta de alguna manera los resultados de dicho estudio.

La encuesta se realizó a 1.500 personas entre 18 y 45 años de edad en 150 puntos de la República; las personas fueron encuestadas en los primeros días de agosto.