Hasta el momento, 82 empresas han mostrado interés en la tercera fase de licitaciones para 25 contratos de licencia en campos terrestres mexicanos y 75 de estas firmas ya solicitaron su acceso al cuarto de datos, en comparación con las 36 que mostraron interés en la segunda fase de cinco contratos de producción compartida, cuyos términos fiscales aún generan incertidumbre entre los inversionistas.

De acuerdo con el seguimiento de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) la tercera fase, cuya adjudicación se llevará a cabo hasta el 15 de diciembre, ya hay incluso 26 empresas que iniciaron el proceso de precalificación, en contraste con las 20 empresas que consiguieron precalificar para la segunda fase de cinco contratos de producción compartida en aguas someras para cuyas adjudicaciones se llevarán a cabo el próximo 30 de septiembre.

De las empresas que participan en la tercera fase destaca la participación de mexicanas como Carso Oil and Gas, Citla Energy, Grupo R, Grupo Diavaz, Jaguar Exploración y Producción de Hidrocarburos y Química Apollo, todas subcontratistas de Petróleos Mexicanos (Pemex). Esta fase de la Ronda Uno fue diseñada con criterios menos estrictos en cuanto a pruebas de capital contable —se redujo de US$200 a US$5 millones el mínimo que se exige a las empresas— y experiencia en campos similares de las firmas —no es necesario probar que han realizado actividades similares, aunque su personal gerencial debe demostrar un mínimo de experiencia de 10 años—, con el fin de atraer a más firmas mexicanas e iniciar una industria nacional.

Compartición: poco atractivo. Ernesto Marcos, director de Marcos y Asociados, explicó que en el contexto de bajos precios petroleros resultan más atractivos contratos de licencia como los de la tercera fase, ya que tienen una menor carga administrativa.

Para los cinco contratos de extracción en aguas someras de la segunda fase se mantendrá el modelo de contrato de producción compartida, según la CNH, y de mantenerse el nivel de contraprestaciones superior a 60% antes de impuestos de la primera fase, México será percibido en el mundo con un atractivo mediano, en comparación con países como Indonesia y Nepal, que negocian tributos superiores 90% o Croacia y Vietnam, cuya ganancia antes de impuestos para el gobierno no supera 25%.

Por tanto, el gobierno debe revisar esta situación en términos de competencia frente a otros países que ofrecen condiciones geológicas y de calidad de los hidrocarburos similares, dijo el experto.