México DF.  México adjudicó hasta el momento dos de siete bloques en la primera licitación de contratos de exploración y extracción de hidrocarburos en aguas someras del Golfo de México, el paso inicial de su histórica reforma energética.

El país petrolero licitaba el miércoles un total de 14 contratos de producción compartida en 14 áreas en aguas someras frente a las costas de Campeche, Tabasco y Veracruz. Hasta el mediodía se habían abierto sobres con las propuestas económicas de siete bloques. Más tarde se abrirán los de los otros bloques.

El área total en licitación es de 4.222 kilómetros cuadrados y los bloques van de 116 a 501 kilómetros cuadrados.

El consorcio conformado por la estadounidense Talos Energy LLC, la mexicana Sierra Oil & Gas y la inglesa Premier Oil PLC ganó los bloques 2 y 7 en la primera parte de la licitación.

El resto de las licitaciones fueron declaradas desiertas, unas por falta de propuestas y otras porque las posturas presentadas no cumplían con el valor ponderado de la oferta exigido por la Secretaría de Hacienda, que toma en cuenta el porcentaje de utilidad que se ofrece al Estado así como un incremento sobre el programa mínimo de inversión.

La Secretaría de Energía dijo la semana pasada que dado el complejo panorama internacional esperaba colocar entre el 30 y el 50% de los contratos en esta primera fase de la Ronda 1 de licitaciones.

"Nos da gusto estos resultados, el proceso está avanzando bien... Nos da gusto también que sea un consorcio integrado por una empresa mexicana el que hasta ahora ha sido el que ha presentado las posturas ganadoras", dijo el jefe de la estatal Comisión Nacional de Hidrocarburos, Juan Carlos Zepeda.

La Secretaría de Energía dijo la semana pasada que dado el complejo panorama internacional esperaba colocar entre el 30 y el 50% de los contratos en esta primera fase de la Ronda 1 de licitaciones.

Los contratos tienen una vigencia de 30 años, prorrogables dos veces por cinco años e incluyen una fase de exploración de cuatro años, con la posibilidad de ampliarlos dos más.

Los ganadores deberán dar al Estado un porcentaje de utilidad operativa -sujeto a un mecanismo de ajuste progresivo-, cuota contractual por kilómetro cuadrado, regalías sobre ingresos brutos, impuesto de actividad de exploración y extracción por kilómetro cuadrado e impuesto sobre la renta.

El mecanismo de ajuste incrementa la participación del Estado ante cambios positivos en producción y precio. Se activa a partir de un retorno antes de impuesto del 25% y cuando alcanza el 40% la participación del contratista se reduce al máximo.